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Levítico 14:8 - Biblia Serafín de Ausejo 1975

8 El que se purifica lavará sus vestidos, se afeitará todo el cuerpo, se bañará y quedará limpio. Después podrá entrar de nuevo en el campamento, pero se quedará fuera de su tienda durante siete días.

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

8 Y el que se purifica lavará sus vestidos, y raerá todo su pelo, y se lavará con agua, y será limpio; y después entrará en el campamento, y morará fuera de su tienda siete días.

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Biblia Nueva Traducción Viviente

8 »Entonces, aquellos que están siendo purificados deberán lavar su ropa, rasurarse todo el cuerpo y bañarse con agua; así quedarán ceremonialmente puros y podrán regresar al campamento. Sin embargo, tendrán que permanecer fuera de su carpa durante siete días.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

8 El que ha sido purificado lavará sus vestidos, se afeitará todo su pelo, se bañará en agua y quedará puro, y luego volverá al campamento. Pero tiene que quedarse primero siete días fuera de su tienda,

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La Biblia Textual 3a Edicion

8 El que se purifica lavará sus vestidos, rasurará todo su cabello, se bañará con agua, y quedará limpio. Después entrará en el campamento, pero permanecerá fuera de su tienda siete días.

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

8 Y el que ha de ser purificado lavará sus vestiduras, y raerá todo su pelo, y se ha de lavar con agua, y será limpio; y después entrará en el campamento, y morará fuera de su tienda siete días.

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Biblia Traducción en Lenguaje Actual

8 »Luego el enfermo lavará sus ropas, se bañará y afeitará todo su cuerpo. De esta manera quedará purificado para entrar de nuevo al campamento, aunque deberá permanecer siete días fuera de su tienda de campaña.

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Levítico 14:8
19 Referencias Cruzadas  

El rey Ozías permaneció leproso hasta el día de su muerte y residió en una casa aislada en calidad de leproso, pues había sido excluido del templo de Yahveh. Su hijo Jotán, entretanto, estaba al frente del palacio real y administraba justicia a la gente del país.


Después dijo Yahveh a Moisés: 'Vuélvete a tu pueblo y haz que se purifique hoy y mañana. Que laven sus vestidos,


Después bajó Moisés del monte hasta donde estaba el pueblo, lo purificó y ellos lavaron sus vestidos.


Todo aquel que transporte su cadáver lavará sus vestidos y será impuro hasta la tarde.


ofrecerá sobre el altar el holocausto y la oblación, hará la expiación por el que se purifica, y éste quedará limpio.


Al séptimo se afeitará todo el cuerpo: el cabello, la barba y las cejas, es decir, se rapará todo el pelo, lavará también sus vestidos, bañará su cuerpo en agua y quedará limpio.


Cuando el enfermo de flujo sane de su enfermedad, contará siete días para su purificación; después lavará sus vestidos, se bañará en agua corriente y quedará limpio.


Entonces mandó Moisés que se acercaran Aarón y sus hijos y los lavó con agua.


Si alguien muere de muerte repentina junto a él y contamina con ello su cabeza de nazireo, se rapará la cabeza en el día de su purificación; se la rapará el día séptimo.


Así los purificarás: harás sobre ellos una aspersión con el agua expiatoria; se pasarán luego la navaja por todo el cuerpo, lavarán sus vestidos y se purificarán.


la introducirás en tu casa, y ella se raerá la cabeza y se cortará las uñas,


Con ella se simboliza el bautismo que ahora os salva y que no consiste en quitar una impureza corporal sino en pedir a Dios una conciencia buena, todo ello por la resurrección de Jesucristo


Yo le respondí: 'Señor mío, tú lo sabes'. Él me dijo: 'Éstos son los que vienen de la gran tribulación, han lavado sus vestidos y los han blanqueado en la sangre del Cordero.


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