Biblia Todo Logo
La Biblia Online
- Anuncios -





Jueces 18:15 - Biblia Serafín de Ausejo 1975

15 Dirigiéronse allá, llegaron a la casa del joven levita, a la casa de Micá, y le dieron el saludo de paz.

Ver Capítulo Copiar


Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

15 Cuando llegaron allá, vinieron a la casa del joven levita, en casa de Micaía, y le preguntaron cómo estaba.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Nueva Traducción Viviente

15 Entonces los cinco hombres se desviaron del camino y fueron hasta la casa de Micaía, donde vivía el joven levita, y lo saludaron amablemente.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Católica (Latinoamericana)

15 Dieron una vuelta y entraron en la casa de Micá. Allí estaba el joven levita a quien saludaron.

Ver Capítulo Copiar

La Biblia Textual 3a Edicion

15 Y se desviaron hacia allá, y entrando en la casa del joven levita, en casa de Micah, le saludaron pacíficamente.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Reina Valera Gómez (2023)

15 Y llegándose allá, vinieron a la casa del joven levita en casa de Micaía, y le preguntaron cómo estaba.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Traducción en Lenguaje Actual

15 Todos se dirigieron hasta la casa de Micaías, y saludaron al joven sacerdote.

Ver Capítulo Copiar




Jueces 18:15
10 Referencias Cruzadas  

Le dijo su padre: 'Vete a ver cómo están tus hermanos y el rebaño, y me lo cuentas cuando vuelvas'. Lo envió desde el valle de Hebrón, y José llegó a Siquén.


Él les preguntó cómo estaban y les dijo: '¿Goza de buena salud vuestro padre, el anciano de quien me hablasteis? ¿Vive todavía?'.


Corre a su encuentro y pregúntale: '¿Estás bien? ¿Están bien tu marido y tu niño?''. Respondió ella: 'Sí; están bien'.


'La paz os dejo, mi paz os doy: no como el mundo la da, la doy yo. No se turbe vuestro corazón ni sienta miedo.


Los cinco hombres que habían explorado la tierra de Lais tomaron la palabra y dijeron a sus hermanos: '¿No sabéis que en aquellas casas hay un efod, unos terafim, una estatua y una imagen de metal fundido? Considerad ahora lo que habéis de hacer'.


Los seiscientos hombres danitas bien armados se quedaron a la entrada de la puerta.


Lleva también estos diez requesones al jefe de su millar. Mira a ver cómo están tus hermanos y recibe de ellos alguna respuesta'.


David dejó las cosas que traía al cuidado del encargado de los bagajes y se fue corriendo hacia las filas; y en cuanto llegó, preguntó a sus hermanos cómo se encontraban.


Síguenos en:

Anuncios


Anuncios


¡Síguenos en WhatsApp! Síguenos