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Josué 2:18 - Biblia Serafín de Ausejo 1975

18 de esta forma: cuando entremos en el país, atarás este cordón de hilo escarlata a la ventana por donde nos has descolgado, y reunirás contigo en casa a tu padre, a tu madre, a tus hermanos y a toda la familia de tu padre.

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

18 He aquí, cuando nosotros entremos en la tierra, tú atarás este cordón de grana a la ventana por la cual nos descolgaste; y reunirás en tu casa a tu padre y a tu madre, a tus hermanos y a toda la familia de tu padre.

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Biblia Nueva Traducción Viviente

18 cuando entremos en esta tierra, tú deberás dejar esta cuerda de color escarlata colgada de la ventana por donde nos hiciste bajar; y todos los miembros de tu familia —tu padre, tu madre, tus hermanos y todos tus parientes— deberán estar aquí, dentro de la casa.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

18 Cuando entremos en este territorio, amarrarás este cordón de hilo rojo a la ventana por donde nos hiciste bajar. Reunirás junto a ti en tu casa a tu padre, tu madre, tus hermanos y a toda la familia de tu padre.

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La Biblia Textual 3a Edicion

18 a menos que cuando entremos en el país, tú ates este cordón de hilo escarlata a la ventana por donde nos vas a descolgar. Reunirás entonces a tu padre y a tu madre, a tus hermanos y a toda la casa de tu padre contigo en tu casa,

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

18 He aquí, cuando nosotros entremos en la tierra, tú atarás este cordón de grana a la ventana por la cual nos descolgaste; y tú juntarás en tu casa a tu padre y a tu madre, a tus hermanos y a toda la familia de tu padre.

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Biblia Traducción en Lenguaje Actual

18 Cuando lleguemos a este territorio, esta soga roja tiene que estar atada a la ventana por donde vamos a bajar. Reúne en tu casa a todos tus familiares.

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Josué 2:18
19 Referencias Cruzadas  

Yo haré de ti una nación grande; te bendeciré y engrandeceré tu nombre, y tú mismo serás bendición.


Yahveh dijo a Noé: 'Entra en el arca tú y toda tu familia, pues he visto que eres justo delante de mí en esta generación.


Porque, ¿cómo podré yo contemplar la desgracia que va a caer sobre mi pueblo? ¿Cómo podré yo ver el exterminio de mi raza?'.


La sangre será en vuestras casas la señal que distinguirá los lugares donde moráis. Al ver yo la sangre, pasaré de largo, y no habrá entre vosotros plaga de exterminio cuando yo hiera la tierra de Egipto.


Tus labios, como cinta de escarlata y tu boca graciosa. Tus mejillas, como mitades de granada a través de tu velo.


el sacerdote mandará traer, para el que ha de ser purificado, dos avecillas vivas y puras, madera de cedro, púrpura escarlata e hisopo.


Luego el sacerdote tomará madera de cedro, hisopo e hilo escarlata y lo echará en medio de la hoguera en que se quema la vaca.


Por encima extenderán un paño de rojo carmesí, lo cubrirán con pieles de marsopa y después colocarán los varales.


Entonces le dijo Jesús: 'Hoy ha llegado la salvación a esta casa; pues también éste es hijo de Abrahán.


Y conversando con él, entró y halló congregados a muchos,


Al instante mandé a buscarte, y tú has tenido la amabilidad de venir. Aquí estamos ahora todos nosotros en presencia de Dios para escuchar todo lo que el Señor te haya ordenado'.


él te dirá palabras en virtud de las cuales serás salvo tú y toda tu casa'.


¡Tenga el Señor piedad con la casa de Onesíforo, que tantas veces me ha dado ánimos y no sólo no se ha avergonzado de mis cadenas,


Porque, tras haber leído Moisés a todo el pueblo el conjunto de las prescripciones legales, tomando la sangre de los becerros y machos cabríos, juntamente con agua, lana escarlata e hisopo, roció al libro mismo y a todo el pueblo,


Ella respondió: 'Estoy de acuerdo con vuestras palabras'. Después los despidió y se fueron. A continuación ató el cordón escarlata a la ventana.


Fueron, pues, los jóvenes espías y sacaron a Rajab, a su padre y a su madre y a sus hermanos con todo lo que poseían; también sacaron a todos sus parientes y los pusieron a salvo fuera del campamento de Israel.


Josué perdonó la vida a Rajab, la meretriz, y a la casa de su padre, con todo lo que poseían, y ella vivió en medio de Israel hasta el día de hoy, por haber escondido a los emisarios que Josué había enviado para explorar Jericó.


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