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Jeremías 50:6 - Biblia Serafín de Ausejo 1975

6 Ovejas perdidas, eso era mi pueblo. Sus pastores las habían descarriado haciéndolas vagar por las montañas. Del monte al collado caminaban olvidando su majada.

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

6 Ovejas perdidas fueron mi pueblo; sus pastores las hicieron errar, por los montes las descarriaron; anduvieron de monte en collado, y se olvidaron de sus rediles.

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Biblia Nueva Traducción Viviente

6 »Mi pueblo ha sido como ovejas perdidas. Sus pastores los llevaron por mal camino y los dejaron sueltos en las montañas. Perdieron su rumbo y no recuerdan cómo regresar al redil.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

6 Los de mi pueblo eran ovejas perdidas; sus pastores las habían descarriado y las hacían vagar por los cerros: ya no conocían su corral.

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La Biblia Textual 3a Edicion

6 Mi pueblo era como un rebaño perdido, que sus pastores descarriaron y abandonaron en los montes, y han estado vagando de collado en collado, olvidándose de su aprisco.

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

6 Ovejas perdidas fueron mi pueblo: sus pastores las hicieron vagar; por las montañas las descarriaron: anduvieron de montaña en collado, se olvidaron de su lugar de descanso.

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Biblia Traducción en Lenguaje Actual

6 »Mi pueblo ha perdido el rumbo; ha vivido como un rebaño perdido, pues sus jefes no supieron dirigirlo. Por eso anduvo por las montañas, extraviado y sin rumbo fijo; ¡hasta olvidó su lugar de descanso!

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Jeremías 50:6
36 Referencias Cruzadas  

Alma mía, retorna a tu reposo, que el Señor cumple contigo.


Como oveja perdida estoy errante: ven en busca de tu siervo, yo de tus mandatos no me olvido.


Sobre los frescos pastos me lleva a descansar, y a las aguas tranquilas me conduce.


Tú eres mi refugio: me libras del pesar y me ciñes del gozo del rescate. Selah


Oración. De Moisés, hombre de Dios. Tú te has hecho, Señor, para nosotros el refugio por las generaciones.


El que mora al abrigo del Altísimo y a la sombra del Omnipotente se aposenta,


Conoce el buey a su dueño y el asno el pesebre de su amo; Israel no conoce, mi pueblo no entiende.


Que así dice el Señor Yahveh, el Santo de Israel: 'En la conversión y en la calma seréis salvados; en la quietud y en la confianza estará vuestra fuerza'. Pero no quisisteis,


Será cada uno como abrigo contra el viento, como refugio contra el temporal, como arroyos de agua en erial, como sombra de roca maciza en tierra agostada.


Todos nosotros como ovejas errábamos, cada uno a su camino nos volvíamos. Pero Yahveh hizo que le alcanzara la iniquidad de todos nosotros.


Los pastores fueron unos necios y no buscaron a Yahveh; por eso no acertaron, y toda su grey se dispersó.


Dad gloria a Yahveh, vuestro Dios, antes de que oscurezca, antes de que tropiecen vuestros pies por los montes a la hora del crepúsculo, cuando esperéis la luz y yo la haya hecho tinieblas y la haya convertido en densa oscuridad.


Desde antiguo quebraste tu yugo, tus coyundas has roto, diciendo: 'No quiero servir', cuando sobre toda colina elevada y bajo todo árbol frondoso te echabas como prostituta.


¿Olvida una joven sus adornos, una novia su cinturón? Pues mi pueblo me ha olvidado innumerables días.


¡Ay de los pastores que destruyen y dispersan el rebaño de mi pastizal! -oráculo de Yahveh-.


De verdad son mentira las colinas, y el tumulto en las montañas. De verdad, en Yahveh, nuestro Dios, está la salvación de Israel.


En tiempo del rey Josías, Yahveh me dijo: '¿Has visto lo que ha hecho la apóstata Israel? Iba a toda montaña elevada, bajo todo árbol frondoso, para prostituirse allí.


Así dice Yahveh Sebaot: 'En este lugar, que es una ruina, sin hombres y hasta sin animales, y en todas sus ciudades, habrá de nuevo apriscos donde los pastores echan a sestear el rebaño.


Oveja descarriada era Israel; los leones la espantaron. El primero que la devoró fue el rey de Asiria. El último que la deshuesó fue Nabucodonosor, rey de Babilonia.


A Israel lo volveré a su pastizal, para que paste en el Carmelo y en Basán y se harte en la montaña de Efraín y en Galaad.


Precisamente porque han engañado a mi pueblo diciendo: '¡Paz!', cuando no hay paz, y mientras él construye una tapia ahí están ellos revocándola con barro,


Las apacentaré en buenos pastos; en los montes de Israel tendrán sus dehesas; sestearán allí, en buenas dehesas, y pacerán jugosos pastos en los montes de Israel.


Yo mismo apacentaré mis ovejas y yo mismo las haré sestear -oráculo del Señor Yahveh.


Yo mismo buscaré las perdidas, traeré las descarriadas, vendaré a las heridas, curaré a las enfermas, vigilaré a las gordas y robustas y las apacentaré como es debido'.


id más bien a las ovejas perdidas de la casa de Israel.


Pero él respondió: 'No he sido enviado sino a las ovejas perdidas de la casa de Israel'.


Viendo a la gente sintió gran compasión por ellos, porque, cansados de andar y tirados por tierra, parecían ovejas sin pastor.


Estabais extraviados como ovejas, pero ahora os habéis vuelto al pastor y obispo de vuestras almas.


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