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Jeremías 3:6 - Biblia Serafín de Ausejo 1975

6 En tiempo del rey Josías, Yahveh me dijo: '¿Has visto lo que ha hecho la apóstata Israel? Iba a toda montaña elevada, bajo todo árbol frondoso, para prostituirse allí.

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

6 Me dijo Jehová en días del rey Josías: ¿Has visto lo que ha hecho la rebelde Israel? Ella se va sobre todo monte alto y debajo de todo árbol frondoso, y allí fornica.

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Biblia Nueva Traducción Viviente

6 Durante el reinado de Josías, el Señor me dijo: «¿Te has dado cuenta de lo que ha hecho la caprichosa Israel? Como una esposa que comete adulterio, Israel ha rendido culto a otros dioses en cada colina y debajo de todo árbol frondoso.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

6 Yavé me dijo, cuando era rey Josías: '¿Has visto lo que ha hecho la infiel de Israel? Se ha entregado en cualquier cerro alto y bajo cualquier árbol verde.

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La Biblia Textual 3a Edicion

6 En los días del rey Josías me dijo YHVH: ¿Has visto lo que hace la apóstata Israel? Ella anda sobre todo monte alto y bajo todo árbol frondoso, y allí fornica.

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

6 Y me dijo Jehová en días del rey Josías: ¿Has visto lo que ha hecho la infiel Israel? Ella se va sobre toda montaña alta y debajo de todo árbol frondoso, y allí se ha prostituido.

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Biblia Traducción en Lenguaje Actual

6 Cuando Josías era rey, Dios me dijo: «Jeremías, ¿te has fijado en lo que ha hecho mi pueblo Israel? Se ha comportado como una esposa infiel. En los cerros altos y bajo la sombra de cualquier árbol adora a dioses extraños.

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Jeremías 3:6
24 Referencias Cruzadas  

pues también ellos construyeron lugares altos, estelas y aserás sobre cualquier colina alta y bajo cualquier árbol frondoso.


Ocho años tenía Josías cuando subió al trono, y reinó treinta y un años en Jerusalén.


Con sus obras se hicieron repugnantes y con sus supersticiones, fornicarios.


Vosotros, acercaos acá, hijos de la agorera, linaje de adúltero y de prostituida:


Sobre una montaña alta y encumbrada pusiste tu yacija; hasta allí subiste a ofrecer sacrificios.


al que le fue dirigida la palabra de Yahveh en tiempo de Josías, hijo de Amón, rey de Judá, el año trece de su reinado,


han vuelto a las iniquidades de sus antepasados, que rehusaron escuchar mis palabras y se fueron tras otros dioses para servirlos. La casa de Israel y la casa de Judá han roto la alianza que estipulé con sus padres.


Como a sus hijos, así recuerdan sus altares y sus aserás, junto al árbol frondoso, sobre las altas colinas


Ha visto que, precisamente porque la apóstata Israel había cometido adulterio, yo la despedí, dándole el libelo de repudio, pero su pérfida hermana Judá no tuvo miedo, sino que también ella fue a prostituirse,


¿Hasta cuándo andarás errando, hija rebelde? Pues Yahveh crea una novedad en la tierra: la mujer ronda al varón.


Porque me han sido totalmente desleales la casa de Israel y la casa de Judá -oráculo de Yahveh-.


Pero no me escucharon ni aplicaron su oído, sino que caminaron según sus planes, según la obstinación de su corazón malvado, y en vez de avanzar retrocedieron.


al construir tu lupanar en la cabecera de cada camino y al levantar tu prostíbulo en cada plaza! Al despreciar la paga, no eres como la prostituta;


'Escucha, pues, prostituta, la palabra de Yahveh.


Cuando los llevé al país que con la mano en alto había jurado darles, entonces dondequiera que vieron una colina elevada y cualquier árbol frondoso, allí ofrecieron sus sacrificios, allí presentaron sus irritantes ofrendas, allí pusieron sus perfumes de calmante aroma, allí hicieron sus libaciones.


'Su hermana Oholibá lo vio, pero sus amoríos fueron aún más depravados y sus prostituciones sobrepasaron las prostituciones de su hermana.


Sus nombres eran Oholá, la mayor, y Oholibá, su hermana. Luego fueron mías y engendraron hijos e hijas. Oholá es Samaría y Oholibá Jerusalén'.


Mi pueblo sigue apostatando de mí; aunque invocan a lo alto, nadie los levanta.


En las cimas de los montes sacrifican, en los collados queman incienso debajo de encinas, terebintos y chopos. ¡Es tan agradable su sombra! Por eso se prostituyen vuestras hijas y vuestras nueras cometen adulterio.


Pero tampoco a los jueces prestaron oído, sino que se prostituyeron tras de los dioses extraños, se postraron ante ellos y se apartaron pronto del camino por el que habían andado sus padres, que obedecían a los mandatos de Yahveh. No obraron ellos así.


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