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Isaías 41:10 - Biblia Serafín de Ausejo 1975

10 no temas, que yo estoy contigo; no te asustes, que yo soy tu Dios. Te fortalezco y te ayudo, te sostengo con mi diestra salvadora.

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

10 No temas, porque yo estoy contigo; no desmayes, porque yo soy tu Dios que te esfuerzo; siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia.

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Biblia Nueva Traducción Viviente

10 No tengas miedo, porque yo estoy contigo; no te desalientes, porque yo soy tu Dios. Te daré fuerzas y te ayudaré; te sostendré con mi mano derecha victoriosa.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

10 No temas, pues yo estoy contigo; no mires con desconfianza, pues yo soy tu Dios; yo te he dado fuerzas, he sido tu auxilio, y con mi diestra victoriosa te he sostenido.

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La Biblia Textual 3a Edicion

10 No temas, porque Yo estoy contigo; No desmayes, porque Yo soy tu Dios; Te fortaleceré y siempre te ayudaré, Sí, Yo te sostendré con mi diestra victoriosa.°

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

10 No temas, porque yo estoy contigo; no desmayes, porque yo soy tu Dios que te esfuerzo; sí, siempre te ayudaré, siempre te sostendré con la diestra de mi justicia.

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Biblia Traducción en Lenguaje Actual

10 Por tanto, no tengan miedo, pues yo soy su Dios y estoy con ustedes. Mi mano victoriosa les dará fuerza y ayuda; mi mano victoriosa siempre les dará su apoyo.

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Isaías 41:10
63 Referencias Cruzadas  

Después de estos sucesos, Yahveh dirigió la palabra a Abrán en una visión, diciéndole: 'No temas, Abrán. Yo soy tu escudo; tu recompensa será muy grande'.


Yahveh se le apareció aquella noche y le dijo: 'Yo soy el Dios de Abrahán, tu padre. No temas, que yo estoy contigo. Te bendeciré y multiplicaré tu descendencia por causa de Abrahán, mi siervo'.


y les dijo: 'Veo que la actitud de vuestro padre hacia mí no es la misma de antes; pero el Dios de mi padre está conmigo.


Pero quedó tenso su arco, ágiles fueron sus brazos por las manos del Fuerte de Jacob, por el nombre del Pastor, la Piedra de Israel.


El día de la prueba ellos me afrontan, pero el Señor es mi sostén.


Salió David a su encuentro y les dijo: 'Si venís a mí en son de paz para prestarme ayuda, mi corazón estará con vosotros; pero si es para traicionarme en favor de mis enemigos, no habiendo violencia en mis manos, que el Dios de nuestros padres lo vea y lo castigue'.


Ni siquiera tendréis que luchar en esta ocasión. Apostaos allí y quedaos quietos. Ya veréis que la salvación de Yahveh estará con vosotros. ¡Oh Judá y Jerusalén, no temáis ni os amedrentéis! Salid mañana contra ellos y Yahveh estará con vosotros'.


Con él está un brazo de carne; pero con nosotros está Yahveh, nuestro Dios, dispuesto a prestarnos ayuda y a pelear en nuestros combates'. El pueblo se sintió fortalecido con las palabras de Ezequías, rey de Judá.


arráncame y libérame del poder de los hijos de extranjero, cuya boca habla en necio, cuya diestra es agente del engaño.


cuya boca habla en necio, cuya diestra es agente del engaño.


El Señor es sostén para el que cae, endereza a los postrados.


Glorifica al Señor, Jerusalén, rinde, Sión, honores a tu Dios.


Tú me brindas tu escudo de defensa, tu diestra me socorre, tu siniestra me acrece.


De David. El Señor es mi luz y mi socorro, ¿de quién he de temer? El Señor es el alcázar de mi vida, ¿de quién he de temblar?


El Señor presta a su pueblo fortaleza y le bendice con la paz.


Dichosa la nación cuyo Dios es el Señor, el pueblo que él eligió por su heredad.


Los brazos del impío se quebrantan, mientras hallan los justos sostén en el Señor.


No quedará postrado, aunque cayere, pues el Señor lo tiene de su mano.


En eso sabré yo que me tienes en tu gracia, si no puede mi enemigo cantar victoria sobre mí.


Desistid y sabed: Yo soy Yahveh, exaltado entre las gentes, exaltado en la tierra.


Las naciones murmuran, los reinos titubean; hace él sentir su voz: se disuelve la tierra.


pues tú eres mi auxilio, y a la sombra de tus alas soy dichoso.


Dichoso el que tú eliges, y que atraes a morar en tus atrios: nos saciaremos de los bienes de tu casa y de las ofrendas santas de tu templo.


y tu vigor de rey que quiere la justicia: tú estableces el juicio en equidad y ejecutas la justicia con Jacob.


Moisés dijo al pueblo: 'No temáis; quedaos tranquilos y veréis la salvación que Yahveh llevará hoy a cabo en favor vuestro; pues a los egipcios que hoy veis, ya no los volveréis a ver más.


Respondió Moisés al pueblo: 'No temáis, que Dios ha venido para poneros a prueba y para que tengáis ante vuestros ojos su temor y no pequéis'.


Mirad al Dios de mi salvación: confío y no temo, que mi fuerza y mi canto es Yahveh y él es mi salvación'.


Decid a los cobardes de corazón: 'Sed fuertes, no temáis; mirad a vuestro Dios, llega la venganza, la represalia de Dios; él viene a salvaros'.


y éste les dijo: 'Esto habéis de decir a vuestro señor: así habla Yahveh: no sientas temor por las palabras que has oído, con las cuales me han escarnecido los criados del rey de Asiria.


No temas, que yo estoy contigo: De oriente traeré tu estirpe, y de occidente te recogeré.


Así dice Yahveh, tu creador, tu formador desde el seno, que te ayuda: no temas, siervo mío Jacob, Yesurún, a quien elegí.


en el momento favorable te atiendo, en el día saludable te ayudo -te formo y te hago alianza del pueblo- para levantar el país, para heredar heredades desoladas,


Mirad: el Señor Yahveh me ayuda. ¿Quién podrá condenarme? Mirad: todos ellos como vestido se gastan, la polilla los come.


¡Qué hermosos en los montes los pies del mensajero, pregonero de la paz, mensajero de la dicha, pregonero de la salvación, que dice a Sión: 'Reina tu Dios'.


Ya el sol no será para ti luz de día, y el brillo de la luna de noche no te iluminará; pues Yahveh será para ti luz eterna, y tu Dios será tu esplendor.


Te acercaste el día que te invoqué; me dijiste: '¡No temas!'.


Él prosiguió: 'No temas, Daniel, porque desde el primer día en que intentaste comprender y te humillaste ante tu Dios, fueron oídas tus palabras, y por causa de ellas he venido yo a ti.


Pero aquellos hombres urgieron al rey y le dijeron: 'Recuerda, rey, que, según la ley de los medos y de los persas, toda prohibición o edicto promulgado por el rey es irrevocable'.


Y dijo Yahveh: 'Llámalo 'No-mi-pueblo', porque ni vosotros sois mi pueblo ni yo soy vuestro Dios'.


Entonces Ageo, mensajero de Yahveh, comunicó al pueblo el mensaje de Yahveh en estos términos: 'Yo estoy con vosotros -oráculo de Yahveh-'.


según la palabra pactada con vosotros a vuestra salida de Egipto, y mi espíritu permanece en medio de vosotros. No temáis'.


Su fuerza estará en Yahveh, y en su nombre triunfarán -oráculo de Yahveh-.


Yo haré fuerte la casa de Judá, salvaré la casa de José; los volveré a casa, porque me apiado de ellos, como si nunca los hubiera rechazado, pues yo soy Yahveh, su Dios, y los escucho.


Meteré ese tercio en el fuego: los purificaré como se purifica la plata y los probaré como se prueba el oro. Él invocará mi nombre, y yo lo escucharé y diré: 'Éste es mi pueblo'. Y él dirá: 'Yahveh es mi Dios'.'


Pero el ángel le dijo: 'No temas, Zacarías; que tu oración ha sido escuchada: tu esposa Isabel te dará un hijo, al que llamarás Juan.


Entonces el ángel le dijo: 'No temas, María; porque Dios te ha distinguido con su favor.


¿Qué más decir? Si Dios está por nosotros, ¿quién contra nosotros?


Pero él me dijo: 'Te basta mi gracia; pues mi poder se manifiesta en la flaqueza'. Muy a gusto, pues, me gloriaré de mis flaquezas, para que en mí resida el poder de Cristo.


para que os conceda, según la riqueza de su gloria, ser poderosamente fortalecidos por la acción de su Espíritu en vuestro interior;


Cuando salgas a la guerra contra tus enemigos y veas caballos, carros y un pueblo más numeroso que tú, no les temas, pues Yahveh, tu Dios, que te sacó de la tierra de Egipto, está contigo.


Todo lo puedo en aquel que me da fuerzas.


¿No soy yo quien te da esta orden? Sé fuerte y animoso; no tiembles ni temas, porque Yahveh, tu Dios, irá contigo adondequiera que vayas'.


Le dijo Yahveh: 'Yo estaré contigo y derrotarás a los madianitas como si fueran un solo hombre'.


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