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Isaías 37:22 - Biblia Serafín de Ausejo 1975

22 Éste es el oráculo que Yahveh ha pronunciado contra él: Te desprecia y se burla de ti, la doncella de Sión. A tus espaldas menea la cabeza la hija de Jerusalén.

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

22 estas son las palabras que Jehová habló contra él: La virgen hija de Sion te menosprecia, te escarnece; detrás de ti mueve su cabeza la hija de Jerusalén.

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Biblia Nueva Traducción Viviente

22 el Señor ha pronunciado estas palabras en su contra: »”La hija virgen de Sion te desprecia y se ríe de ti. La hija de Jerusalén menea la cabeza con desdén mientras tú huyes.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

22 y ésta es la palabra que Yavé ha pronunciado contra él: La Virgen de Sión te desprecia y se ríe de ti, la hija de Jerusalén te hace burlas por la espalda.

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La Biblia Textual 3a Edicion

22 éste es el oráculo que YHVH ha pronunciado acerca de él: La virgen hija de Sión te desprecia y se burla de ti. La hija de Jerusalem menea despectivamente la cabeza a tu espalda.

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

22 esta es la palabra que Jehová habló acerca de él: La virgen, la hija de Sión te ha menospreciado, y ha hecho escarnio de ti; a tus espaldas mueve su cabeza la hija de Jerusalén.

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Biblia Traducción en Lenguaje Actual

22 Esto es lo que Dios dice de Senaquerib: “A ti, Senaquerib, Jerusalén te desprecia; los israelitas se burlan de ti a tus espaldas.

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Isaías 37:22
28 Referencias Cruzadas  

Éste es el oráculo que Yahveh ha pronunciado contra él: 'Te desprecia y se burla de ti la doncella de Sión. A tus espaldas menea la cabeza la hija de Jerusalén.


Yo también hablaría como vosotros si estuviérais en mi lugar: os abrumaría con palabras moviendo ante vosotros la cabeza;


Que no tenga jamás que avergonzarme de invocarte, que perezca el impío, en silencio, en el seol.


Jet. Ten, Señor, piedad de mí, observa mi pesar ante los que me aborrecen, elévame de las entradas de la muerte.


La hija de Sión ha quedado como cabaña en viña, como choza en melonar, como ciudad sitiada.


Aún hoy hace alto en Nob, agita su mano contra el monte de la hija de Sión, contra la colina de Jerusalén.


Dijo: no volverás ya a alegrarte, virgen deshonrada, hija de Sidón. Levántate, pasa a Quitín, que ni aun allí tendrás reposo.


Baja, siéntate en el polvo, virgen, hija de Babel; siéntate en el suelo, sin trono, hija de los caldeos; que ya no te llamarán la mimada, la delicada.


Mirad a Yahveh, que proclama hasta el confín de la tierra: 'Decid a la hija de Sión: mira que llega tu salvación; mira que viene con él su recompensa y le precede su paga.


Les dirás esta palabra: Vierten lágrimas mis ojos noche y día y no cesan, porque por un gran quebranto está quebrantada la virgen, hija de mi pueblo, por un golpe del todo incurable.


para hacer de su país un horror, una rechifla perdurable. Todo el que pasa por él se asombra y menea la cabeza.


Sámek. El Señor rechazó lejos de mí a todos mis guerreros. Convocó contra mí una asamblea para aplastar a mis jóvenes. El Señor pisó en el lagar a la virgen, hija de Judá.


Mem. ¿A quién puedo ponerte como ejemplo? ¿A qué te compararé, hija de Jerusalén? ¿A qué te igualaré, para consolarte, virgen, hija de Sión? ¡Grande como el mar es tu quebranto! ¿Quién podrá curarte?


Sámek. Contra ti batieron palmas cuantos pasaban por el camino; silbaron y movieron la cabeza contra la hija de Jerusalén: '¿Es ésta la ciudad que llamaban primor de hermosura, delicia de toda la tierra?'.


Cayó, no volverá a levantarse la doncella de Israel. Yace en tierra, abandonada sin que nadie la levante.


¡Canta alegremente, hija de Sión! ¡Da gritos de alegría, Israel! ¡Alégrate y exulta de todo corazón hija de Jerusalén!


¡Vamos, vamos! Huid del país del aquilón -oráculo de Yahveh-, vosotros los que yo dispersé a los cuatro vientos del cielo -oráculo de Yahveh-.


Salta de gozo, hija de Sión, da gritos de júbilo, hija de Jerusalén. Mira a tu rey que viene a ti: es justo y victorioso, humilde, montado en un asno, en un pollino, hijo de un asna.


Decid a la hija de Sión: mira que tu rey viene a ti, lleno de mansedumbre y montado en una asna y en un pollino, hijo de una bestia de carga.


Los que pasaban por allí lo insultaban, moviendo la cabeza


Tu siervo ha matado leones y osos. Y ese filisteo incircunciso será como uno de ellos, porque ha desafiado a las huestes del Dios vivo'.


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