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Isaías 30:1 - Biblia Serafín de Ausejo 1975

1 ¡Ay de los hijos rebeldes -oráculo de Yahveh-, que hacen un plan pero no de mi parte, que firman un pacto pero no de mi agrado, añadiendo así pecado a pecado!

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

1 ¡Ay de los hijos que se apartan, dice Jehová, para tomar consejo, y no de mí; para cobijarse con cubierta, y no de mi espíritu, añadiendo pecado a pecado!

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Biblia Nueva Traducción Viviente

1 »Qué aflicción les espera a mis hijos rebeldes —dice el Señor—. Ustedes hacen planes contrarios a los míos; hacen alianzas que no son dirigidas por mi Espíritu, y de esa forma aumentan sus pecados.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

1 Ay de estos hijos rebeldes, dice Yavé, que traman unos proyectos que no son los míos y que se comprometen con pactos ajenos a mi espíritu, de modo que acumulan así pecados y más pecados.

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La Biblia Textual 3a Edicion

1 ¡Ay de los hijos rebeldes!, dice YHVH Que hacen planes sin contar conmigo, Que firman° pactos sin mi Espíritu, añadiendo pecado sobre pecado,

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

1 ¡Ay de los hijos rebeldes, dice Jehová, que toman consejo, pero no de mí; para cobijarse con cubierta, pero no de mi Espíritu, para añadir pecado a pecado!

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Biblia Traducción en Lenguaje Actual

1 Dios dijo: «¡Qué mal les va a ir a ustedes, israelitas rebeldes! Hacen planes sin tomarme en cuenta, y pecan una y otra vez.

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Isaías 30:1
48 Referencias Cruzadas  

En realidad, tú confías en el apoyo de una caña rota, en Egipto, que pincha y traspasa la mano de quien se apoya en ella. Así es el Faraón, rey de Egipto, para todos los que confían en él.


¿Cómo vas a hacer retroceder a un gobernador, a cualquiera de los menores servidores de mi señor? Tú confías en Egipto, en espera de carros y jinetes.


Tú eres mi refugio, una torre maciza enfrente al enemigo.


Escucha, cielo; atiende, tierra que habla Yahveh: hijos crié y eduqué, y ellos se rebelaron contra mí.


Tus príncipes son rebeldes, comparsas de ladrones, cada cual ama el soborno, anda a la caza de regalos. No defienden al huérfano, la causa de la viuda no llega a ellos.


¡Ay, nación pecadora, pueblo cargado de culpa, ralea de malhechores, hijos corrompidos! Abandonaron a Yahveh, despreciaron al Santo de Israel, se volvieron atrás.


¿Dónde golpearos aún si seguís rebelándoos? Toda la cabeza está enferma, todo el corazón extenuado.


es cierto que habéis dicho: 'Hemos sellado alianza con la muerte, hemos hecho un pacto con el seol. El azote inundante, cuando pase, no nos alcanzará, pues tenemos la mentira por refugio y el engaño por cobijo'.


Corta será la cama para estirarse, estrecho el cobertor para envolverse.


¡Ay de quienes esconden muy hondo, lejos de Yahveh, sus proyectos, y en las tinieblas realizan sus obras, diciendo: '¿Quién nos ve o quién nos conoce?'.


Es un pueblo rebelde, hijos mentirosos, hijos que no quieren oír la ley de Yahveh;


¡Ay de los que bajan a Egipto por ayuda y buscan apoyo en su caballería! Confían en los carros, que son muchos; en los jinetes, que son muy numerosos, y no miran al Santo de Israel, a Yahveh no consultan.


Será cada uno como abrigo contra el viento, como refugio contra el temporal, como arroyos de agua en erial, como sombra de roca maciza en tierra agostada.


entonces creará Yahveh sobre todo el lugar del monte Sión y sobre sus santas asambleas una nube de humo de día y un resplandor de fuego llameante de noche, porque sobre toda la gloria de Yahveh habrá un dosel:


¡Ay de quienes arrastran la culpa con cuerdas de falsedad, y el pecado como con sogas de carreta!


Pero ellos se rebelaron, ofendieron su santo espíritu y él se les cambió en enemigo y luchó contra ellos.


Tiendo todo el día mis manos a un pueblo rebelde y terco, que va por mal camino, en pos de sus pensamientos;


Que así me dijo Yahveh cuando me tomó de la mano y me apartó de seguir el camino de este pueblo:


no llaméis conspiración a todo lo que este pueblo llama conspiración; no temáis lo que él teme ni tembléis por lo que él tiembla.


Seguramente os dirán: 'Consultad a agoreros y adivinos que bisbisean y susurran. ¿No consulta un pueblo a sus dioses y acerca de los vivos a los muertos?'.


Así dice Yahveh: Maldito el hombre que confía en el hombre, que hace de la carne su apoyo y aparta de Yahveh su corazón.


Y ahora, ¿a qué tienes tú que ir a Egipto a beber las aguas del Nilo? y, ¿a qué tienes que ir a Asiria a beber las aguas del Río?


así dice Yahveh, Dios de Israel: de este modo hablaréis al rey de Judá, que os ha enviado a mí para consultarme: mirad: el ejército del Faraón que ha salido en vuestra ayuda se volverá a su país de Egipto;


Como guardas de un campo se han puesto en cerco contra ella, pues contra mí se rebeló -oráculo de Yahveh-.


Es Yahveh quien os lo dice, resto de Judá: no vayáis a Egipto. Os lo he advertido'.


Pero este pueblo tiene un corazón terco y rebelde; dieron media vuelta y se fueron


Yahveh me dijo: 'Hijo de hombre, éstos son los individuos que maquinan el mal y dan perversos consejos en esta ciudad,


Me dijo: 'Hijo de hombre, voy a enviarte a los israelitas, a una nación de rebeldes que se han rebelado contra mí. Ellos y sus padres se han rebelado contra mí hasta este mismo día.


'Propondrás, pues, una parábola a la casa de Israel y les dirás: así dice el Señor Yahveh: 'Arrima la olla al fuego, arrímala y échale agua también.


Y ya no volverá a inspirar confianza la casa de Israel, sino que recordarán la iniquidad de haberse dirigido a él; y así sabrán que yo soy el Señor Yahveh.'


Como el diamante es más duro que la roca, así yo hago tu frente. No los temas ni te desanimes por causa de ellos, porque son una raza rebelde'.


Llegará la espada a sus ciudades, descerrajará sus cerrojos, los devorará por sus amaños.


Ahora continúan pecando, se funden imágenes de plata, se inventan ídolos, obras de simple artesanía. Les sacrifican corderos. ¡Hombres dan besos a becerros!


¡Ay de ellos, por haber huido de mí! ¡Desdichados por rebelarse contra mí! Quiero salvarlos, pero mienten sobre mí.


Entonces tomó la palabra y me respondió así: 'Ésta es la palabra de Yahveh a Zorobabel: no por el poder ni por la fuerza, sino por mi espíritu -dice Yahveh Sebaot-.


Y ahora, vosotros ocupáis el lugar de vuestros padres, retoño de hombres pecadores, para atizar todavía más el fuego de la cólera de Yahveh contra Israel.


Pero, por tu dureza y tu impenitente corazón, estás acumulando ira para el día de la ira, cuando se revele el justo juicio de Dios,


Yahveh no querrá perdonarle, sino que se encenderá contra él la cólera y el celo de Yahveh; descargará sobre él todas las maldiciones escritas en este libro y Yahveh borrará su nombre de debajo del cielo.


Habéis sido rebeldes a Yahveh desde el día en que os conocí.


Recuerda y no olvides que irritaste a Yahveh, tu Dios, en el desierto; desde el día en que saliste de la tierra de Egipto hasta que llegaste a este lugar, habéis sido rebeldes a Yahveh.


Pero los hombres malvados e impostores irán de mal en peor, engañando y engañados.


Los hombres de Israel compartieron las provisiones sin consultar al oráculo de Yahveh.


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