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Isaías 27:12 - Biblia Serafín de Ausejo 1975

12 Sucederá aquel día: Yahveh majará desde el álveo del Río hasta el torrente de Egipto, y vosotros seréis cosechados uno por uno, hijos de Israel.

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

12 Acontecerá en aquel día, que trillará Jehová desde el río Éufrates hasta el torrente de Egipto, y vosotros, hijos de Israel, seréis reunidos uno a uno.

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Biblia Nueva Traducción Viviente

12 Sin embargo, llegará el día cuando el Señor los reunirá como grano seleccionado a mano. Uno por uno los irá reuniendo, desde el río Éufrates al oriente, hasta el arroyo de Egipto al occidente.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

12 Pero llegará el día Yavé hará la trilla desde el río Eufrates hasta el Nilo de Egipto, y ustedes, hijos de Israel, serán juntados uno a uno.

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La Biblia Textual 3a Edicion

12 Aquel día trillará YHVH las espigas, desde el Gran Río° hasta el Torrente de Egipto,° Pero vosotros, hijos de Israel, seréis espigados uno a uno.

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

12 Y acontecerá en aquel día, que trillará Jehová desde la corriente del río hasta el torrente de Egipto, y vosotros, oh hijos de Israel, seréis reunidos uno a uno.

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Biblia Traducción en Lenguaje Actual

12 »Cuando Dios perdone a Israel, hará que tiemble la tierra desde el río Éufrates hasta el río de Egipto; pero a ustedes los israelitas los juntará uno por uno, como junta el campesino las espigas.

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Isaías 27:12
24 Referencias Cruzadas  

En aquel día hizo Yahveh alianza con Abrán, diciéndole: 'A tu posteridad entrego yo esta tierra desde el torrente de Egipto hasta el gran río, el río Éufrates:


En aquella ocasión, Salomón, acompañado de todo Israel, reunido en magna asamblea de un gentío inmenso que venía desde la entrada de Jamat hasta el torrente de Egipto, celebró la fiesta ante Yahveh nuestro Dios durante siete días.


pero, si os convertís a mí, guardáis mis mandamientos y los ponéis por obra, aun cuando vuestros desterrados estuvieran en el extremo del cielo, de allí los reuniré y los traeré al lugar que elegí para morada de mi nombre'.


Pero él rompe a los enemigos la cabeza; el cuero cabelludo, a los que caminan en maldad.


Desde un mar a otro mar dominará, desde el río hasta el extremo de la tierra.


Quedará en él un rebusco como en el vareo del olivo: dos o tres bayas en la cima de la copa; cuatro o cinco en las ramas del frutal, -oráculo de Yahveh, Dios de Israel-.


Así fui estimado a los ojos de Yahveh y mi Dios era mi fuerza. Ahora dice Yahveh, el que me formó desde el seno materno para siervo suyo, para que lo devuelva a Jacob y para que Israel le sea reunido:


Oráculo del Señor Yahveh, que congrega a los dispersos de Israel: 'A los ya reunidos añadiré nuevos deportados'.


Volved, hijos rebeldes -oráculo de Yahveh-, pues yo soy vuestro dueño, y os tomaré: a uno de una ciudad y a dos de una familia, y os llevaré a Sión.


Sin embargo, un pequeño número de los que escapen de la espada volverán del país de Egipto al país de Judá, y entonces todo el resto de Judá, los que han venido al país de Egipto para residir aquí, conocerán qué palabra se cumple, si la mía o la de ellos.


Os sacaré de los pueblos y os reuniré de los países en donde estáis dispersos con mano dura, brazo extendido y furor desbordado;


Como en perfume de calmante aroma me complaceré en vosotros cuando os saque de los pueblos y os reúna de los países en donde estáis dispersos, y manifestaré mi santidad por medio de vosotros a los ojos de las naciones.


'Por eso, así dice el Señor Yahveh: ahora cambiaré la suerte de Jacob, tendré compasión de toda la casa de Israel y seré celoso de mi nombre.


'Por el lado sur, al mediodía: desde Tamar hasta las aguas de Meribá Cades a lo largo del torrente, hasta el mar Grande. Éste será el lado sur, al mediodía'.


Mirad que yo mandaré que zarandeen entre todas las naciones a la casa de Israel, como se zarandea una criba, sin que ni una piedrecilla caiga en tierra.


Así dice Yahveh Sebaot: mirad que yo salvo a mi pueblo del país de levante y del país de poniente.


'¿Quién de vosotros, si tiene cien ovejas y pierde una de ellas, no abandona las noventa y nueve en el desierto y va en busca de la que se le ha perdido, hasta encontrarla?


Tengo, además, otras ovejas que no son de este redil: también a ellas tengo que conducirlas; ellas oirán mi voz, y habrá un solo rebaño, un solo pastor.


Todo lo que el Padre me da vendrá a mí; y al que viene a mí no lo echaré fuera.


pasaba luego hacia Asmón, salía al torrente de Egipto y llegaba hasta el mar. Tal será vuestra frontera meridional.


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