Biblia Todo Logo
La Biblia Online
- Anuncios -





Hageo 2:3 - Biblia Serafín de Ausejo 1975

3 ¿Quiénes de entre vosotros han visto este templo en su esplendor primero? ¿Y cómo lo veis ahora? ¿No os parece que es como si no existiera?

Ver Capítulo Copiar


Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

3 ¿Quién ha quedado entre vosotros que haya visto esta casa en su gloria primera, y cómo la veis ahora? ¿No es ella como nada delante de vuestros ojos?

Ver Capítulo Copiar

Biblia Nueva Traducción Viviente

3 “¿Alguno de ustedes recuerda esta casa —este templo— con su antiguo esplendor? ¿Cómo se compara este con el otro? ¡No se parecen en nada!

Ver Capítulo Copiar

Biblia Católica (Latinoamericana)

3 ¿Vive todavía entre ustedes alguien que haya visto esta Casa con el esplendor que tenía? ¿Qué es lo que ven ahora? ¿No les parece una cosa insignificante?

Ver Capítulo Copiar

La Biblia Textual 3a Edicion

3 ¿Quién queda entre vosotros que haya visto esta Casa en su primer esplendor? Y ¿cómo la veis ahora? ¿No son ella y la nada una misma cosa ante vuestros ojos?

Ver Capítulo Copiar

Biblia Reina Valera Gómez (2023)

3 ¿Quién ha quedado entre vosotros que haya visto esta casa en su primera gloria? ¿Y cómo la veis ahora? ¿No es ella como nada delante de vuestros ojos?

Ver Capítulo Copiar

Biblia Traducción en Lenguaje Actual

3 «Todavía hay entre ustedes algunos que conocieron mi templo anterior. ¿Qué les parece el templo de ahora? ¿Verdad que es muy poca cosa, si lo comparamos con el primero?

Ver Capítulo Copiar




Hageo 2:3
8 Referencias Cruzadas  

David se decía: 'Mi hijo Salomón es joven e inexperto, y el templo que se ha de edificar a Yahveh ha de ser sobremanera grandioso, para que tenga renombre y gloria en todos los países. Quiero, pues, hacerle los preparativos'. Y, en efecto, David hizo abundantes preparativos antes de su muerte.


Y cantaban alternativamente, alabando y ensalzando a Yahveh: 'Porque es bueno, porque es eterna su misericordia hacia Israel'. Y todo el pueblo prorrumpía a grandes voces en alabanzas a Yahveh, porque se habían echado ya los cimientos del templo de Yahveh.


Sin embargo, muchos sacerdotes, levitas y jefes de familia, ya ancianos, que habían visto el primer templo, lloraban con grandes gemidos al ver con sus propios ojos echar los cimientos de este templo; pero otros muchos lanzaban clamores de alegría.


Nuestra santa y espléndida casa, donde te alabaron nuestros padres, se ha vuelto pasto del fuego, y todas nuestras cosas más queridas en ruinas están.


De sus bellas alhajas hicieron alarde y fabricaron con ellas sus imágenes, sus ídolos abominables; por eso se las convertiré en estiércol.


La gloria de este segundo templo será mayor que la del primero -dice Yahveh Sebaot-, y en este lugar daré la paz' -oráculo de Yahveh Sebaot-.


Síguenos en:

Anuncios


Anuncios


¡Síguenos en WhatsApp! Síguenos