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Ezequiel 45:8 - Biblia Serafín de Ausejo 1975

8 del país. Ésta será su posesión en Israel, y así mis príncipes no oprimirán más a mi pueblo, sino que entregarán el resto del país a la casa de Israel, según sus tribus.'

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

8 Esta tierra tendrá por posesión en Israel, y nunca más mis príncipes oprimirán a mi pueblo; y darán la tierra a la casa de Israel conforme a sus tribus.

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Biblia Nueva Traducción Viviente

8 Estas dos porciones de tierra se le asignarán al príncipe. Entonces mis príncipes dejarán de oprimir a mi pueblo y de robarle; repartirán el resto de la tierra al pueblo, asignando una porción a cada tribu.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

8 Esa será su propiedad en Israel; así, mis príncipes no oprimirán más a mi pueblo y dejarán la tierra de Israel a sus tribus.

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La Biblia Textual 3a Edicion

8 Esta tierra tendrá por posesión en Israel, y nunca más mis príncipes oprimirán a mi pueblo. Y darán la tierra a la casa de Israel conforme a sus tribus.

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

8 Esta tierra tendrá por posesión en Israel; y mis príncipes nunca más oprimirán a mi pueblo; y darán la tierra a la casa de Israel por sus tribus.

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Biblia Traducción en Lenguaje Actual

8 El gobernador de Israel tendrá su propio terreno, así que no deberá quitarle terreno a nadie. Cada tribu de Israel tendrá su propio terreno.

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Ezequiel 45:8
18 Referencias Cruzadas  

Un príncipe sin tino aumenta la opresión; quien odia el lucro prolongará sus días.


Pero tus ojos y tu corazón sólo piensan en tus ganancias, en derramar sangre inocente, en ejercer opresión y violencia.


Mirad que vienen días -oráculo de Yahveh-, en que suscitaré a David un germen justo que reinará como rey, obrará con prudencia y practicará el derecho y la justicia en el país.


Crió a uno de sus cachorros, que se hizo leoncillo; que aprendió a desgarrar la presa, hombres devoró.


Destruyó sus fortalezas, devastó sus ciudades, a la voz de su rugido temblaba el país y sus habitantes.


Sus jefes, dentro de ella, son como lobos que desgarran la presa, derramando sangre y matando a las personas para hacer su negocio.


Los príncipes de Israel están en ti para derramar sangre, cada uno de ellos tanta como puede.


El príncipe no podrá tomar nada de la propiedad hereditaria del pueblo, privándoles por la fuerza de lo que les pertenece. Sólo podrá dejar en herencia a sus hijos lo que es de su propia hacienda, para que ninguno de mi pueblo sea desposeído de su propiedad.'


El resto de Israel no cometerá ya iniquidad, ni dirá mentiras, ni tendrá en su boca una lengua mendaz. Se apacentarán y descansarán, sin que nadie los inquiete.


¡Y vosotros habéis afrentado al pobre! ¿No son los ricos los que os oprimen y os arrastran a los tribunales?


Así conquistó Josué todo el país, tal como había dicho Yahveh a Moisés, y lo entregó en heredad a Israel, distribuyéndolo entre las tribus. Y el país descansó de la guerra.


Al terminar de distribuir en partes el territorio según sus fronteras, los israelitas otorgaron a Josué, hijo de Nun, una heredad en medio de ellos.


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