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Ezequiel 40:46 - Biblia Serafín de Ausejo 1975

46 La sala cuya fachada da al norte es para los sacerdotes encargados del servicio del altar, que son los hijos de Sadoc, los únicos entre los hijos de Leví que pueden acercarse a Yahveh para servirle'.

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

46 Y la cámara que mira hacia el norte es de los sacerdotes que hacen la guardia del altar; estos son los hijos de Sadoc, los cuales son llamados de los hijos de Leví para ministrar a Jehová.

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Biblia Nueva Traducción Viviente

46 La habitación junto a la entrada interior del lado sur es para los sacerdotes encargados del altar —los descendientes de Sadoc—, pues ellos son los únicos levitas que pueden acercarse al Señor para servirle».

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Biblia Católica (Latinoamericana)

46 La sala que mira al norte está reservada a los sacerdotes que prestan servicios en el altar. Entre los levitas, los hijos de Sadoc tienen el privilegio de acercarse a Yavé y de servirlo.

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La Biblia Textual 3a Edicion

46 pero el aposento que mira hacia el norte es para los sacerdotes que deben custodiar el altar. Estos son los hijos de Sadoc, los cuales han sido llamados de entre los hijos de Leví para ministrar ante YHVH.

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

46 Y la cámara que mira hacia el norte es de los sacerdotes que tienen la guarda del altar; estos son los hijos de Sadoc, los cuales son llamados de los hijos de Leví para ministrar a Jehová.

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Biblia Traducción en Lenguaje Actual

46 el cuarto que da hacia el norte es para los sacerdotes que prestan su servicio en el altar. Ellos son los únicos que pueden acercarse a Dios para servirle, pues son descendientes de Sadoc».

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Ezequiel 40:46
16 Referencias Cruzadas  

Luego el rey puso en su lugar al frente del ejército a Benaías, hijo de Joadá; y al sacerdote Sadoc en sustitución de Abiatar.


Después me llevó al atrio exterior. Aquí había salas y un empedrado construido todo alrededor del atrio. A lo largo del empedrado había treinta salas.


Había una sala cuya entrada estaba en el vestíbulo de la puerta; allí se lavaban las víctimas para el holocausto.


Me dijo: 'Las habitaciones del norte y las habitaciones del sur situadas frente a la lonja son las salas del santuario donde los sacerdotes que se acercan a Yahveh deben comer los manjares sacrosantos; allí pondrán las cosas sacrosantas: la oblación, el sacrificio por el pecado y el sacrificio de expiación, pues este lugar es santo.


Darás a los sacerdotes levitas -los de la estirpe de Sadoc que se acercan a mí para servirme, oráculo del Señor Yahveh- un novillo para el sacrificio por el pecado.


'En cambio, los sacerdotes levitas hijos de Sadoc, que tuvieron a su cargo el servicio de mi santuario cuando los israelitas se apartaron de mí, podrán acercarse a mí para servirme y estar en mi presencia, para presentarme la grasa y la sangre -oráculo del Señor Yahveh.


Ésta es la parte sagrada del país que pertenecerá a los sacerdotes ministros del santuario que se acercan a servir a Yahveh. Les servirá de emplazamiento para las casas y de lugar sagrado para el santuario.'


Pertenecerá a los sacerdotes consagrados, hijos de Sadoc, que tuvieron a su cargo mi servicio y no se descarriaron, cuando se descarriaron los israelitas, como se descarriaron los levitas.


Dijo Moisés a Aarón: esto es lo que había dicho Yahveh: 'En los que se me acercan demostraré que yo soy santo y a los ojos de todo el pueblo seré glorificado'. Aarón calló.


'Da a Aarón y a sus hijos la orden siguiente: ésta es la ley del holocausto: el holocausto estará sobre las brasas, encima del altar, toda la noche hasta la mañana. El fuego del altar se mantendrá siempre encendido.


Un fuego perpetuo arderá sobre el altar y no se apagará jamás'.


Después habló a Coré y a toda su facción, diciéndole: 'Mañana por la mañana dará a conocer Yahveh quién es suyo, quién es el consagrado y quién quiere que esté a su lado. Al que él escoja, lo dejará acercarse a él. Haréis, pues, lo siguiente: tomad incensarios, Coré y todos los que estáis de su parte,


Vosotros cuidaréis del santuario y del altar, para que no se desate ya más la ira contra los israelitas.


Pero ahora, en Cristo Jesús, vosotros, los que una vez estabais lejos, habéis sido puestos cerca por la sangre de Cristo.


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