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Ezequiel 33:26 - Biblia Serafín de Ausejo 1975

26 Ponéis la confianza en vuestra espada, cometéis abominaciones, cada cual contamina a la mujer de su prójimo, ¿y vais a ocupar el país?

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

26 Estuvisteis sobre vuestras espadas, hicisteis abominación, y contaminasteis cada cual a la mujer de su prójimo; ¿y habréis de poseer la tierra?

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Biblia Nueva Traducción Viviente

26 ¡Asesinos! ¡Idólatras! ¡Adúlteros! ¿Acaso la tierra habría de pertenecerles?’”.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

26 Moran en medio de ruinas y siguen viviendo de manera escandalosa, ensuciando cada cual a la mujer de su prójimo, y ¿quieren así poseer ese país?'

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La Biblia Textual 3a Edicion

26 Confiáis en vuestra espada, cometéis abominación, cada uno de vosotros mancilla a la mujer de su prójimo, ¿y vosotros poseeréis la tierra?

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

26 Estáis sobre vuestras espadas, hacéis abominación y contamináis cada cual a la esposa de su prójimo, ¿y habréis de poseer la tierra?

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Ezequiel 33:26
26 Referencias Cruzadas  

Vivirás de tu espada y a tu hermano servirás. Mas tan pronto como intentes ser libre, arrojarás su yugo de tu cuello'.


Así sucede con la mujer ajena: no queda impune quien la toca.


Cuando llegaron al centro de la ciudad, Ismael, hijo de Netanías, y los hombres que estaban con él los degollaron y los arrojaron al fondo de la cisterna.


¡Cómo! ¡Conque robáis, matáis, cometéis adulterio, juráis en falso, incensáis a Baal, vais tras otros dioses que no conocéis,


no come en los montes ni alza sus ojos a los ídolos de la casa de Israel, no deshonra a la mujer de su prójimo


no come en los montes ni alza sus ojos a los ídolos de la casa de Israel, no deshonra a la mujer de su próximo ni se acerca a una mujer durante su regla,


Si un hombre se acuesta con otro hombre, como se hace con una mujer, ambos cometen una acción abominable; morirán sin remisión. Su sangre caerá sobre ellos.


Guardaréis, pues, todos mis mandamientos y todos mis preceptos y los pondréis en práctica, para que no os vomite la tierra adonde os llevo para que la habitéis.


Los príncipes que la habitan son leones rugientes; sus jueces son lobos de la noche que nada dejan por roer para mañana.


acostándose con otro hombre, aunque el hecho haya quedado oculto a los ojos de su marido, porque ella se ha manchado en secreto y no existen testigos contra ella, por no haber sido sorprendida en el acto;


Éste es el rito de los celos, para cuando una mujer se haya desviado, siendo ya casada, y se haya manchado;


Ya basta con el tiempo que habéis dedicado a hacer la voluntad de los gentiles, viviendo en desenfrenos, pasiones, libertinajes, orgías, borracheras y abominables idolatrías.


Nada impuro entrará en ella, ni tampoco los que cometen abominación o falsedad, sino sólo los inscritos en el libro de la vida del Cordero.


Pero los cobardes, los incrédulos, los culpables de abominación, los homicidas, los fornicarios, los hechiceros, los idólatras y todos los embusteros, compartirán el lago que arde con fuego y azufre. Ésta es la segunda muerte'.


Por eso, éste es el oráculo de Yahveh, Dios de Israel: yo había dicho que tu casa y la casa de tu padre caminarían en mi presencia por siempre. Pero ahora -oráculo de Yahveh-, ¡lejos de mí tal cosa! Porque yo honro a los que me honran y desprecio a los que me desprecian.


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