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Daniel 11:3 - Biblia Serafín de Ausejo 1975

3 Pero surgirá un rey fuerte que adquirirá grandes dominios y actuará a su capricho.

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

3 Se levantará luego un rey valiente, el cual dominará con gran poder y hará su voluntad.

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Biblia Nueva Traducción Viviente

3 »Entonces surgirá un rey poderoso que gobernará con gran autoridad y logrará todo lo que se proponga.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

3 Pero allí surgirá un rey valiente que se volverá poderoso y hará lo que quiera.

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La Biblia Textual 3a Edicion

3 Se levantará luego un rey poderoso, que gobernará con gran dominio y hará su voluntad.

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

3 Se levantará luego un rey poderoso, el cual señoreará con gran dominio, y hará según su voluntad.

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Biblia Traducción en Lenguaje Actual

3 »Después vendrá un rey muy valiente, que gobernará un gran imperio y hará lo que se le antoje.

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Daniel 11:3
10 Referencias Cruzadas  

'El que avanza contra él actuará a su capricho, y no habrá quien se le oponga. Se establecerá en la tierra de la Magnificencia llevando la destrucción en su mano.


'El rey actuará a su capricho, se henchirá de soberbia, se ensalzará por encima de todos los dioses y dirá cosas arrogantes contra el Dios de los dioses. Tendrá éxito hasta que la cólera llegue a su colmo, porque lo que está decretado se cumplirá.


Y por la majestad que le dio, temblaban ante él y le respetaban todos los pueblos, naciones y lenguas. Mataba a quien quería, y a quien quería dejaba con vida; engrandecía a quien quería, y a quien quería humillaba.


Seguí observando, y de pronto vi otra bestia, semejante a una pantera, con cuatro alas de ave en el dorso. Esta bestia tenía cuatro cabezas, y le fue dado el poder.


El macho cabrío es el rey de Grecia, y el gran cuerno que había entre sus ojos es el primer rey.


En él mismo hemos sido también agraciados con la herencia, predestinados -según el previo decreto del que lo impulsa todo conforme a la decisión de su voluntad-


y el mismo Dios abonaba su testimonio con señales prodigios y con toda suerte de milagros y dones de Espíritu Santo, repartidos según su voluntad.


Nos engendró por propia iniciativa, con palabra de verdad, para que fuéramos como primicias de su creación.


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