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Apocalipsis 16:10 - Biblia Serafín de Ausejo 1975

10 El quinto derramó su copa sobre el trono de la bestia. Su reino se cubrió de tinieblas y la gente se mordía la lengua de dolor.

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

10 El quinto ángel derramó su copa sobre el trono de la bestia; y su reino se cubrió de tinieblas, y mordían de dolor sus lenguas,

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Biblia Nueva Traducción Viviente

10 Después el quinto ángel derramó su copa sobre el trono de la bestia, y el reino de la bestia quedó sumergido en la oscuridad. Sus súbditos rechinaban los dientes por la angustia

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Biblia Católica (Latinoamericana)

10 El quinto ángel vació su copa sobre el trono de la bestia, y al instante su reino quedó sumido en tinieblas y la gente se mordía la lengua de dolor.

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La Biblia Textual 3a Edicion

10 El quinto derramó su copa sobre el trono de la bestia, y su reino fue° entenebrecido,° y se mordían de dolor la lengua;

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

10 Y el quinto ángel derramó su copa sobre la silla de la bestia; y su reino se cubrió de tinieblas, y se mordían sus lenguas de dolor;

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Biblia Traducción en Lenguaje Actual

10-11 El quinto ángel vació su copa sobre el trono del monstruo, y su reino quedó en la oscuridad. La gente se mordía la lengua de dolor, porque las llagas los hacían sufrir mucho. Pero ni aun así dejaron de hacer lo malo, sino que ofendieron a Dios por el dolor que sentían; ¡ofendieron a Dios, que vive en el cielo!

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Apocalipsis 16:10
22 Referencias Cruzadas  

descargó contra ellos su furor, el enfado, la ira, la opresión, mensajeros del mal en comitiva.


y los arrojarán al horno del fuego. Allí será el llanto y el rechinar de dientes.


y los echarán al horno del fuego. Allí será el llanto y el rechinar de dientes.


Entonces el rey dijo a los sirvientes: 'Atadlo de pies y manos y arrojadlo a la oscuridad, allá afuera. Allí será el llanto y el rechinar de dientes.


lo castigará duramente y le asignará la misma suerte que a los hipócritas. Allí será el llanto y el rechinar de dientes.


en cambio, los hijos del reino serán arrojados a la oscuridad, allá afuera. Allí será el llanto y el rechinar de dientes'.


Allí será el llanto y el rechinar de dientes, cuando veáis a Abrahán y a Isaac y a Jacob y a todos los profetas en el reino de Dios, mientras que vosotros seréis arrojados fuera.


Honrad a todos, amad a los hermanos, temed a Dios, honrad al emperador.


Los moradores de la tierra se alegrarán y regocijarán a costa de ellos y se enviarán mutuos regalos, porque estos dos profetas atormentaron a los moradores de la tierra'.


El atrio exterior del templo déjalo aparte y no lo midas, porque ha sido entregado a los gentiles, que pisotearán la ciudad santa durante cuarenta y dos meses.


Sus cadáveres quedarán tendidos en la plaza de la gran ciudad que simbólicamente se llaman Sodoma y Egipto, donde también su Señor fue crucificado.


Pues Dios ha puesto en sus corazones que ejecuten el plan divino, que cumplan aquel acuerdo y que entreguen su reino a la bestia hasta que se cumplan las palabras de Dios.


Llega la hora de entender con sabiduría. Las siete cabezas son siete colinas, sobre las que está sentada la mujer. Y son siete reyes:


Gritó con voz potente, diciendo: '¡Cayó, cayó Babilonia, la grande! Se ha convertido en morada de demonios, en guarida de toda clase de espíritus inmundos, en guarida de toda suerte de aves impuras y aborrecibles.


Un ángel poderoso levantó una piedra, como una gran rueda de molino, y la arrojó al mar, diciendo: 'Con este mismo ímpetu será arrojada Babilonia, la gran ciudad; y no aparecerá nunca jamás.


No brillará más en ti luz de lámpara. Y voz de esposo y de esposa no se escuchará más en ti. Porque tus mercaderes eran los magnates de la tierra. Porque con tus maleficios se extraviaron todas las naciones.


Tocó el cuarto ángel. Y fue azotada la tercera parte del sol, la tercera parte de la luna y la tercera parte de las estrellas, de modo que se oscureció la tercera parte de cada uno de ellos; el día perdió la tercera parte de su brillo, y otro tanto la noche.


Abrió el pozo del abismo y subió del pozo una humareda como la humareda de un gran horno. El sol y el aire quedaron oscurecidos por el humo del pozo.


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