2 Samuel 6:5 - Biblia Serafín de Ausejo 19755 David y toda la casa de Israel iban danzando delante de Yahveh con todas sus fuerzas y cantando al son de cítaras, arpas y tímpanos, címbalos y trompetas. Ver CapítuloMás versionesBiblia Reina Valera 19605 Y David y toda la casa de Israel danzaban delante de Jehová con toda clase de instrumentos de madera de haya; con arpas, salterios, panderos, flautas y címbalos. Ver CapítuloBiblia Nueva Traducción Viviente5 David y todo el pueblo de Israel celebraban ante el Señor, entonando canciones y tocando todo tipo de instrumentos musicales: liras, arpas, panderetas, castañuelas y címbalos. Ver CapítuloBiblia Católica (Latinoamericana)5 David y todos los israelitas bailaban delante de Yavé con todas sus fuerzas; cantaban al son de guitarras, arpas, tamboriles, címbalos y toda clase de instrumentos. Ver CapítuloLa Biblia Textual 3a Edicion5 Y David y toda la casa de Israel tocaban con alegría delante de YHVH toda clase de instrumentos de madera de abeto, con arpas, salterios, panderos, flautas y címbalos. Ver CapítuloBiblia Reina Valera Gómez (2023)5 Y David y toda la casa de Israel danzaban delante de Jehová con toda clase de instrumentos de madera de abeto; con arpas, salterios, panderos, flautas y címbalos. Ver CapítuloBiblia Traducción en Lenguaje Actual5 David y todos los israelitas iban danzando y cantando muy alegres delante de Dios, al son de la música de arpas, panderos, platillos, castañuelas y otros instrumentos de madera y cuerdas. Ver Capítulo |
¿Estáis ahora dispuestos, en el momento en que oigáis el sonido de la trompeta, de la flauta, de la cítara, de la sambuca, del salterio, de la cornamusa y de toda suerte de instrumentos de música, a postraros para adorar la estatua que hice? Porque, si no la adoráis, seréis arrojados al instante a un horno de fuego ardiente. ¿Y quién es el dios que podría libraros de mis manos?'.
Por eso, cuando todos los pueblos oyeron el sonido de la trompeta, de la flauta, de la cítara, de la sambuca, del salterio, de la cornamusa y de toda suerte de instrumentos de música, todos los pueblos, naciones y lenguas se postraron para adorar la estatua de oro que había erigido el rey Nabucodonosor.