2 Samuel 21:14 - Biblia Serafín de Ausejo 197514 Y enterraron los huesos de Saúl y los de su hijo Jonatán, junto con los de aquellos que habían sido ajusticiados, en la tierra de Benjamín, en Selá, en la tumba de Quis, padre de Saúl, cumpliendo así todo lo dispuesto por el rey. Después de esto Dios se aplacó con el país. Ver CapítuloMás versionesBiblia Reina Valera 196014 Y sepultaron los huesos de Saúl y los de su hijo Jonatán en tierra de Benjamín, en Zela, en el sepulcro de Cis su padre; e hicieron todo lo que el rey había mandado. Y Dios fue propicio a la tierra después de esto. Ver CapítuloBiblia Nueva Traducción Viviente14 Luego el rey ordenó que enterraran los huesos en la tumba de Cis, padre de Saúl, en la ciudad de Zela, en la tierra de Benjamín. Después Dios hizo que terminara el hambre en la tierra. Ver CapítuloBiblia Católica (Latinoamericana)14 y enterraron los huesos de Saúl en la tumba de su padre Quis, en Selá, en territorio de Benjamín. Allí también sepultaron los huesos de su hijo Jonatán y los de los ahorcados. Se hizo todo lo que el rey había ordenado, después de lo cual Dios tuvo compasión del país. Ver CapítuloLa Biblia Textual 3a Edicion14 los sepultaron con los huesos de Saúl y de su hijo Jonatán en tierra de Benjamín, en Zela, en el sepulcro de su padre Cis, haciéndose todo lo que el rey había ordenado. Después de eso, ’Elohim quedó aplacado respecto a la tierra. Ver CapítuloBiblia Reina Valera Gómez (2023)14 Y sepultaron los huesos de Saúl y los de su hijo Jonatán en tierra de Benjamín, en Sela, en el sepulcro de Cis su padre; e hicieron todo lo que el rey había mandado. Y Dios fue benévolo con la tierra después de esto. Ver CapítuloBiblia Traducción en Lenguaje Actual14 luego mandó que los enterraran juntos en la tumba del padre de Saúl. Esa tumba estaba en Selá, en la región de Benjamín. Y tan pronto como se cumplieron las órdenes del rey David, Dios escuchó sus oraciones y bendijo al país. Ver Capítulo |
cuando hoy te alejes de mí, encontrarás dos hombres junto al sepulcro de Raquel, en los confines de Benjamín, en Selsaj, los cuales te dirán: 'Ya han aparecido las asnas que fuiste a buscar. Tu padre ya no se preocupa del asunto de las asnas; pero está intranquilo por vosotros, y se pregunta: ¿Qué haré yo por saber de mi hijo?'.