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2 Samuel 13:28 - Biblia Serafín de Ausejo 1975

28 y dio a sus criados esta orden: '¡Estad atentos! Cuando el corazón de Amnón se haya alegrado con el vino y yo os diga: 'Herid a Amnón, matadlo', no temáis. ¿No soy yo quien os lo manda? ¡Tened ánimo y sed valientes!'.

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

28 Y Absalón había dado orden a sus criados, diciendo: Os ruego que miréis cuando el corazón de Amnón esté alegre por el vino; y al decir yo: Herid a Amnón, entonces matadle, y no temáis, pues yo os lo he mandado. Esforzaos, pues, y sed valientes.

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Biblia Nueva Traducción Viviente

28 Absalón les dijo a sus hombres: —Esperen hasta que Amnón se emborrache; entonces, a mi señal, ¡mátenlo! No tengan miedo. Yo soy quien da la orden. ¡Anímense y háganlo!

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Biblia Católica (Latinoamericana)

28 y dio esta orden a sus muchachos: 'Cuando Amnón esté borracho, les diré: ¡Denle a Amnón! E inmediatamente lo matarán. No teman nada, pues yo soy quien se lo ordena. ¡Animo, no se acobarden!'

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La Biblia Textual 3a Edicion

28 Y Absalón ordenó a sus siervos, diciendo: Observad cuando el corazón de Amnón esté alegre por causa del vino, y yo os diga: ¡Herid a Amnón!, entonces lo mataréis. No temáis ¿Acaso no os lo ordeno yo? ¡Esforzaos y sed hijos de valor!

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

28 Y Absalón había dado orden a sus criados, diciendo: Mirad; cuando el corazón de Amnón esté alegre por el vino, y cuando yo os diga: Herid a Amnón, entonces matadle, no temáis; ¿No os lo he mandado yo? Esforzaos, pues, y sed valientes.

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Biblia Traducción en Lenguaje Actual

28 Allí Absalón les dijo a sus sirvientes: «Vigilen bien a Amnón, y cuando ya esté muy borracho y yo les diga que lo maten, mátenlo. No tengan miedo, que lo van a matar porque yo lo ordeno».

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2 Samuel 13:28
30 Referencias Cruzadas  

Bebió el vino, se embriagó y se desnudó dentro de la tienda.


David lo invitó a comer con él, y le hizo beber hasta embriagarse. Al atardecer, Urías salió para acostarse en su lecho junto a los servidores de su señor, pero no bajó a su casa.


En ella había escrito: 'Colocad a Urías en vanguardia, donde sea más dura la lucha, y retiraos de él, para que sea herido y muera'.


Pues bien, ya no se apartará nunca la espada de tu casa, porque me has despreciado y has tomado por esposa a la mujer de Urías, el hitita.


Pero ante la insistencia de Absalón, dejó partir con él a Amnón y a todos los hijos del rey. Absalón preparó un festín digno de un rey


Tenía tu sierva dos hijos que se pelearon en el campo y, no habiendo nadie que se interpusiera entre ellos, el uno hirió al otro y le dio muerte.


Hicieron una salida en torno al mediodía, mientras Ben Hadad estaba bebiendo en la tienda, ya borracho, junto con los treinta y dos reyes, sus auxiliares.


El día séptimo, alegre el corazón del rey por el vino, mandó a Mehumán, a Bizetá, a Jarboná, a Bigtá, a Abagtá, a Zetar y a Carcás, los siete eunucos que estaban al servicio del rey Asuero,


y el vino que hace alegre el corazón humano: a fin de hacer brillar su rostro con el óleo y que el pan los sustente.


El rey de Egipto mandó llamar a las parteras y les dijo: '¿Por qué hacéis eso de dejar con vida a los niños?'.


Para divertirse se preparan los banquetes: el vino alegra la vida y el dinero sirve para todo.


Anda, pues, y come con gozo tu pan y bebe tu vino, porque ya Dios se ha complacido en tu conducta.


Aquella misma noche fue asesinado Baltasar, rey de los caldeos.


Como maraña de zarzas, como paja reseca serán devorados los que se hartan de vino en sus festines.


Tened cuidado de vosotros mismos, no sea que vuestro corazón se embote por la crápula, la embriaguez y las preocupaciones de la vida, y caiga de improviso sobre vosotros aquel día


Pedro y los apóstoles respondieron: 'Hay que obedecer a Dios antes que a los hombres.


¿No soy yo quien te da esta orden? Sé fuerte y animoso; no tiembles ni temas, porque Yahveh, tu Dios, irá contigo adondequiera que vayas'.


Mientras estaban reconfortando su corazón, unos hombres, hijos de Belial, rodearon la casa y, golpeando la puerta, decían al anciano, dueño de la casa: 'Saca al hombre que entró en tu casa, para que lo conozcamos'.


Sentáronse, pues, y comieron y bebieron los dos juntos. Luego el padre de la joven dijo al hombre: 'Consiente, por favor, en pasar aquí la noche para que se alegre tu corazón'.


Se levantó el hombre con la concubina y el criado para emprender la marcha, pero su suegro, el padre de la joven, le dijo: 'Mira que el día declina y se viene el atardecer; pasa la noche aquí, por favor. Está para acabarse el día; pasa la noche aquí, que se alegre tu corazón. Mañana madrugaréis para emprender vuestro viaje y llegarás a tu tienda'.


Booz comió y bebió y se alegró su corazón. Después fue a acostarse al extremo del montón de cebada. Entonces llegó ella sigilosamente, le descubrió un poco por los pies y se acostó.


Saúl ordenó a sus servidores: 'Hablad a David confidencialmente y decidle: 'Mira que el rey te estima y todos sus servidores te tienen afecto; no pierdas la ocasión de hacerte yerno del rey''.


Saúl le juró por Yahveh y le dijo: '¡Vive Yahveh, que nada malo te acaecerá por esto!'.


Le dijo entonces el rey: 'No temas; pero ¿qué has visto?'. Respondió la mujer a Saúl: 'Veo un espectro que sube de la tierra'.


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