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2 Reyes 9:34 - Biblia Serafín de Ausejo 1975

34 Entró él, y después de comer y beber, ordenó: 'Id a ver a esa maldita y enterradla, pues es hija de rey'.

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

34 Entró luego, y después que comió y bebió, dijo: Id ahora a ver a aquella maldita, y sepultadla, pues es hija de rey.

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Biblia Nueva Traducción Viviente

34 Luego Jehú entró al palacio, comió y bebió. Después de un rato dijo: «Que alguien se encargue de enterrar a esa maldita mujer, porque era hija de un rey»;

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Biblia Católica (Latinoamericana)

34 Después Jehú entró, comió y bebió; luego dijo: 'Preocúpense de esa maldita y denle sepultura, pues es una hija de rey'.

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La Biblia Textual 3a Edicion

34 Cuando él hubo entrado, comió y bebió, y después dijo: ¡Ocupaos de esa maldita y sepultadla, pues es hija de un rey!

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

34 Entró luego, y después que comió y bebió, dijo: Id ahora a ver aquella maldita, y sepultadla, pues es hija de rey.

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Biblia Traducción en Lenguaje Actual

34 Después Jehú fue a comer y beber, y al terminar ordenó: «Ocúpense del cadáver de esa maldita mujer. Entiérrenla, porque era hija de un rey».

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2 Reyes 9:34
10 Referencias Cruzadas  

Como si fuera poco imitar los pecados de Jeroboán, hijo de Nebat, tomó por esposa a Jezabel, hija de Etbaal, rey de los sidonios, rindió culto a Baal y se postró ante él.


Después dijo Elías a Ajab: 'Sube, come y bebe, porque ya se percibe el ruido de la lluvia'.


Realmente no hubo nadie que se vendiera como Ajab para hacer el mal a los ojos de Yahveh. Fue su esposa Jezabel la que lo incitó.


y él les dijo: '¡Echadla abajo!'. Y la echaron abajo. Su sangre salpicó la pared y los caballos, que la pisotearon.


Fueron a darle sepultura, pero no encontraron de ella más que la calavera, los pies y las manos.


Los correos partieron apresuradamente según la orden del rey. El decreto fue promulgado en la ciudadela de Susa. Y mientras el rey y Amán se sentaban a beber, la ciudad de Susa quedó consternada.


La memoria del justo será bendecida, el nombre de los malvados se pudrirá.


Dejaréis vuestro nombre para imprecación de mis elegidos: '¡Que te mate el Señor Yahveh!'. Pero a mis siervos se les llamará con otro nombre.


Se recuestan en divanes de marfil, se tumban indolentes en sus lechos, comen corderos del rebaño y terneros escogidos del establo,


Entonces dirá también el rey a los de la izquierda: 'Apartaos de mí, malditos, al fuego eterno que está preparado para el diablo y sus ángeles.


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