Biblia Todo Logo
La Biblia Online
- Anuncios -





2 Reyes 7:5 - Biblia Serafín de Ausejo 1975

5 A eso del anochecer se dispusieron a entrar en el campamento de los arameos y cuando llegaron al extremo del campamento vieron que no había allí nadie.

Ver Capítulo Copiar


Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

5 Se levantaron, pues, al anochecer, para ir al campamento de los sirios; y llegando a la entrada del campamento de los sirios, no había allí nadie.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Nueva Traducción Viviente

5 Así que, al ponerse el sol, salieron hacia el campamento de los arameos; pero cuando se aproximaron al límite del campamento, ¡no había nadie!

Ver Capítulo Copiar

Biblia Católica (Latinoamericana)

5 Poco después de la puesta del sol se dirigieron al campamento de los arameos, pero cuando llegaron a la entrada del mismo, vieron que no había nadie.

Ver Capítulo Copiar

La Biblia Textual 3a Edicion

5 Y se levantaron al alba para ir al campamento de los sirios, y cuando llegaron a la parte exterior del campamento de los sirios, he aquí, no había nadie.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Reina Valera Gómez (2023)

5 Se levantaron, pues, al principio de la noche, para ir al campamento de los sirios; y cuando llegaron a la entrada del campamento de los sirios, no había allí hombre.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Traducción en Lenguaje Actual

5 Al anochecer, se levantaron y fueron al campamento de los sirios. Cuando llegaron cerca del lugar, se dieron cuenta de que allí no había nadie.

Ver Capítulo Copiar




2 Reyes 7:5
10 Referencias Cruzadas  

Si nos decidimos a entrar en la ciudad, nos moriremos allí, por el hambre que hay en ella; pero si nos quedamos aquí, moriremos también. Vamos a pasarnos ahora mismo al campamento de los arameos. Si nos dejan con vida, viviremos, y si nos matan, moriremos'.


El Señor había hecho que en el campamento de los arameos se oyera un gran estruendo de carros, de caballos y de poderoso ejército, y se dijeron unos a otros: 'El rey de Israel ha tomado a sueldo contra nosotros a los reyes de los hititas y de los egipcios y vienen a atacarnos'.


El príncipe que está entre ellos llevará su equipaje a la espalda en la oscuridad y saldrá por el muro en el cual habrán abierto un boquete para sacarlo por él; se cubrirá el rostro, para no ver con sus propios ojos el país.


Pero nadie podrá consagrar a Yahveh el primogénito del ganado, sea buey o carnero, porque ya pertenece a Yahveh en calidad de primogénito.


Si el que ha hecho el voto es demasiado pobre para pagar esas cantidades, será presentado al sacerdote, el cual estimará el valor en proporción a los recursos del que hizo el voto.


Yahveh hará que los enemigos que se alcen contra ti sean abatidos en tu presencia; por un camino saldrán contra ti y por siete huirán delante de ti.


Allá fuera, la espada los privará de hijos, y allá dentro reinará el espanto tanto en el joven como en la doncella, en el niño de pecho igual que en el anciano.


¿Cómo un solo hombre puede perseguir a un millar, y dos poner en fuga a diez millares, si no es porque su Roca se los ha vendido, porque Yahveh se los ha entregado?


David los batió desde el alba hasta el atardecer de aquel día. Ninguno de ellos se salvó, a excepción de cuatrocientos jóvenes, que montaron en camellos y huyeron.


Síguenos en:

Anuncios


Anuncios


¡Síguenos en WhatsApp! Síguenos