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2 Reyes 5:27 - Biblia Serafín de Ausejo 1975

27 Pero la lepra de Naamán se te pegará a ti y a tu descendencia para siempre'. Y salió de su presencia leproso, blanquezino como la nieve.

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

27 Por tanto, la lepra de Naamán se te pegará a ti y a tu descendencia para siempre. Y salió de delante de él leproso, blanco como la nieve.

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Biblia Nueva Traducción Viviente

27 Por haber hecho esto, tú y todos tus descendientes sufrirán la lepra de Naamán para siempre. Cuando Giezi salió de la habitación, estaba cubierto de lepra; su piel se puso blanca como la nieve.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

27 ¡Pero también tienes la lepra de Naamán, la que se te pegará a ti y a tu familia para siempre!' Y Guejazí se alejó de su presencia con una lepra blanca como la nieve.

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La Biblia Textual 3a Edicion

27 Por tanto, la lepra de Naamán se te pegará a ti, y a tu descendencia para siempre. Y salió de su presencia leproso, blanco como la nieve.

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

27 Por tanto, la lepra de Naamán se te pegará a ti y a tu simiente para siempre. Y salió de delante de él leproso, blanco como la nieve.

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Biblia Traducción en Lenguaje Actual

27 Y como tú aceptaste el regalo de Naamán, su lepra se te pasará a ti y a tu familia para siempre. Cuando Guehazí se separó de Eliseo, ya estaba enfermo de lepra. Su piel quedó pálida como la nieve.

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2 Reyes 5:27
20 Referencias Cruzadas  

Caiga ésta sobre la cabeza de Joab y sobre toda la casa de su padre. Que no falte de la casa de Joab quien padezca de flujo, ni leproso, ni quien camine con muletas, ni quien caiga a filo de espada, ni quien carezca de pan'.


Yahveh hirió al rey, que quedó leproso hasta el día de su muerte y residió en una casa aislada. Mientras, Jotán, hijo del rey, estaba al frente del palacio y administraba justicia a la gente del país.


Naamán, jefe del ejército del rey de Aram, era un hombre importante que gozaba de gran favor ante su señor, porque por su medio había otorgado Yahveh la victoria a Aram. Pero este hombre, de probada valentía, estaba leproso.


No te postrarás ante ellas, ni las servirás; porque yo, Yahveh, tu Dios, soy un Dios celoso que castigo en los hijos la falta de los padres hasta la tercera y cuarta generación de aquellos que me odian,


Añadió Yahveh: 'Mete la mano en tu seno'. Metió Moisés la mano en su seno y, al retirarla, apareció cubierta de lepra, blanquecina como la nieve.


Plantasteis maldad, cosecháis iniquidad, coméis fruto de mentira. Por haber confiado en tus carros, en la multitud de tus guerreros,


El sacerdote lo examinará; si ve en la piel un tumor blanquecino, y que se vuelve blanco el pelo que hay en él y se han formado llagas en la carne,


el sacerdote la examinará; y si el pelo de la mancha se ha tornado blanco y la mancha aparece más hundida que la piel, es lepra que ha brotado en el lugar de la quemadura. El sacerdote le declarará impuro. Se trata de llaga de lepra.


Apenas se hubo retirado la nube de encima de la tienda, María apareció cubierta de lepra, blanca como la nieve. Aarón miró a María y vio que estaba leprosa.


Cayó al instante a sus pies y expiró. Al entrar los jóvenes la encontraron muerta y la llevaron a enterrar junto a su marido.


Al oír Ananías estas palabras cayó al suelo y expiró. Y un gran temor se apoderó de todos los oyentes.


Pero Pedro le dijo: 'Tu plata y tú, a la perdición, por haber pensado que el don de Dios se compra con dinero.


Porque la raíz de todos los males es la afición al dinero y, por el afán de conseguirlo, algunos se han desviado de la fe y se han visto sumergidos en muchas preocupaciones angustiosas.


Y dijo Josué: '¿Por qué nos has acarreado la desgracia? ¡Qué Yahveh te haga sufrir la misma desgracia!'. Y todo Israel lo apedreó; los quemaron, pues, y los lapidaron.


Empujados por la avaricia, se aprovecharán de vosotros con discursos mentirosos. Hace ya tiempo que ni su condenación está ociosa ni su perdición dormida.


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