2 Reyes 17:16 - Biblia Serafín de Ausejo 197516 Abandonaron todos los preceptos de Yahveh, su Dios, y se hicieron ídolos fundidos, los dos becerros, y también aserás, se postraron ante todo el ejército del cielo y dieron culto a Baal. Ver CapítuloMás versionesBiblia Reina Valera 196016 Dejaron todos los mandamientos de Jehová su Dios, y se hicieron imágenes fundidas de dos becerros, y también imágenes de Asera, y adoraron a todo el ejército de los cielos, y sirvieron a Baal; Ver CapítuloBiblia Nueva Traducción Viviente16 Los israelitas rechazaron todos los mandatos del Señor su Dios e hicieron dos becerros de metal. Levantaron un poste dedicado a la diosa Asera y rindieron culto a Baal y veneraron a todas las fuerzas del cielo. Ver CapítuloBiblia Católica (Latinoamericana)16 Abandonaron todos los mandamientos de Yavé, su Dios, y se hicieron ídolos de metal ¡sus dos terneros! Erigieron postes sagrados, se postraron ante todos los poderes del cielo, y sirvieron a Baal. Ver CapítuloLa Biblia Textual 3a Edicion16 Y abandonaron todos los mandamientos de YHVH su Dios, y se hicieron imágenes de fundición: Dos becerros y una Asera,° y se postraron ante todo el ejército de los cielos, y sirvieron a Baal. Ver CapítuloBiblia Reina Valera Gómez (2023)16 Y dejaron todos los mandamientos de Jehová su Dios, y se hicieron imágenes fundidas de dos becerros, e hicieron una imagen de Asera, y adoraron a todo el ejército del cielo, y sirvieron a Baal. Ver CapítuloBiblia Traducción en Lenguaje Actual16 Desobedecieron todos los mandamientos de su Dios, y fabricaron dos toros de oro para adorarlos. Además, hicieron una imagen de Astarté, y adoraron a Baal y al sol, la luna y las estrellas. Ver Capítulo |
antes al contrario, estamos decididos a cumplir todas esas palabras que han salido de nuestra boca, a saber: incensar a la Reina de los Cielos y ofrecerle libaciones, como hacíamos nosotros y nuestros padres, nuestros reyes y nuestros príncipes, en las ciudades de Judá y en las calles de Jerusalén, pues entonces nos hartábamos de pan, éramos felices y no veíamos desgracia alguna.