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2 Crónicas 24:24 - Biblia Serafín de Ausejo 1975

24 Aunque los hombres que vinieron con el ejército de Aram eran pocos, Yahveh entregó en sus manos a un ejército mucho mayor, porque habían abandonado a Yahveh, Dios de sus padres; y así hicieron justicia con Joás.

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

24 Porque aunque el ejército de Siria había venido con poca gente, Jehová entregó en sus manos un ejército muy numeroso, por cuanto habían dejado a Jehová el Dios de sus padres. Así ejecutaron juicios contra Joás.

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Biblia Nueva Traducción Viviente

24 Aunque los arameos atacaron con solo un ejército pequeño, el Señor los ayudó a vencer al ejército mucho más grande de Judá. El pueblo de Judá había abandonado al Señor, Dios de sus antepasados, y por eso se llevó a cabo juicio sobre Joás.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

24 pues aunque el ejército de los arameos había venido con poca gente, Yavé entregó en sus manos a un ejército muy grande; porque habían abandonado a Yavé, el Dios de sus padres. De este modo los arameos hicieron justicia con Joás.

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La Biblia Textual 3a Edicion

24 Y aunque el ejército de Siria había subido con pocos hombres, YHVH entregó a un gran ejército en su mano, por cuanto habían abandonado a YHVH, el Dios de sus padres. Así ejecutaron el juicio contra Joás.

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

24 Porque aunque el ejército de Siria había venido con poca gente, Jehová les entregó en sus manos un ejército muy numeroso; por cuanto habían dejado a Jehová, el Dios de sus padres. Y así ejecutaron juicio contra Joás.

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2 Crónicas 24:24
19 Referencias Cruzadas  

El dinero del sacrificio por el delito y el del sacrificio por el pecado no ingresaba en el templo de Yahveh, pues era para los sacerdotes.


En aquel tiempo, Jananí, el vidente se presentó a Asá, rey de Judá, y le dijo: 'Por haberte apoyado en el rey de Aram y no haberte apoyado en Yahveh, tu Dios, se ha escapado de tus manos el ejército del rey de Aram.


Y sucedió que, cuando Jehú estaba haciendo justicia contra la casa de Ajab, se encontró con los jefes de Judá y con los hijos de los hermanos de Ocozías que estaban al servicio de Ocozías, y los mató.


Entonces el espíritu de Dios se apoderó de Zacarías, hijo del sacerdote Joadá, quien, presentándose ante el pueblo, le dijo: 'Así habla Dios: '¿Por qué traspasáis los mandamientos de Yahveh? Así no podéis prosperar; y puesto que habéis abandonado a Yahveh, él os abandonará''.


Yahveh, su Dios, lo entregó en manos del rey de Aram, quien lo derrotó y le hizo muchos prisioneros, que fueron conducidos a Damasco. Fue también entregado en manos del rey de Israel, quien le infligió una gran derrota.


Vienen de tierra lejana, del extremo del cielo, Yahveh y las armas de su ira, para destruir toda la tierra.


Mil se pararán ante el reto de uno, ante el reto de cinco huiréis, hasta que quedéis como mástil en la cima de un monte, como pendón sobre una colina.


Pues aunque derrotarais a todo el ejército de los caldeos que luchan contra vosotros y sólo quedaran entre ellos hombres malheridos, se levantarían cada uno de su tienda y prenderían fuego a esta ciudad.


Traeré sobre vosotros la espada, la espada que vengará mi alianza. Buscaréis refugio en vuestras ciudades, pero yo enviaré la peste en medio de vosotros y os entregaréis a vuestros enemigos.


Tropezarán los unos con los otros, como si huyeran de la espada, aunque nadie los persiga, y no podréis resistir a vuestros enemigos.


Cinco de vosotros perseguirán a cien, y cien de vosotros pondrán en fuga a diez mil. Vuestros enemigos caerán ante vosotros al filo de la espada.


¿No eres tú desde siempre, Yahveh, mi Dios, mi Santo, tú que no puedes morir? Para juzgar, ¡oh Yahveh!, lo designaste, para castigar, ¡oh Roca!, lo pusiste.


Voy a aniquilarlo todo de la superficie de la tierra -oráculo de Yahveh.


Yahveh hará que seas derrotado ante tus enemigos; por un camino irás contra ellos y por siete huirás de ellos, y serás el espanto de todos los reinos de la tierra.


habrás de servir en hambre y en sed, en desnudez y en privación, al enemigo que Yahveh mandará contra ti y pondrá sobre tu cuello un yugo de hierro, hasta que te extermine.


¿Cómo un solo hombre puede perseguir a un millar, y dos poner en fuga a diez millares, si no es porque su Roca se los ha vendido, porque Yahveh se los ha entregado?


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