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1 Samuel 30:23 - Biblia Serafín de Ausejo 1975

23 Pero David les dijo: 'No obréis así, hermanos míos, con lo que Yahveh nos ha concedido, ya que él nos ha protegido y ha entregado en nuestras manos esa horda que había venido contra nosotros.

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

23 Y David dijo: No hagáis eso, hermanos míos, de lo que nos ha dado Jehová, quien nos ha guardado, y ha entregado en nuestra mano a los merodeadores que vinieron contra nosotros.

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Biblia Nueva Traducción Viviente

23 Pero David dijo: —¡No, mis hermanos! No sean egoístas con lo que el Señor nos dio. Él nos protegió y nos ayudó a derrotar a la banda de saqueadores que nos atacó.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

23 Pero David les dijo: 'No, hermanos, no hagan tal cosa después de lo que Yavé ha hecho por nosotros. Vean cómo nos protegió entregando en nuestras manos a esa banda de salteadores que habían venido a atacarnos.

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La Biblia Textual 3a Edicion

23 Pero David dijo: Hermanos míos, no hagáis eso con lo que nos ha dado YHVH, pues nos ha guardado y ha entregado en nuestra mano la banda que vino contra nosotros.

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

23 Y David dijo: No hagáis eso, hermanos míos, de lo que nos ha dado Jehová; el cual nos ha guardado, y ha entregado en nuestras manos la caterva que vino sobre nosotros.

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Biblia Traducción en Lenguaje Actual

23 Pero David les dijo: —No, hermanos míos, no debemos hacer eso. Después de todo, Dios nos ha dado todo esto, y nos cuidó y ayudó a vencer a esos amalecitas ladrones.

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1 Samuel 30:23
16 Referencias Cruzadas  

Luego les dijo: 'Os ruego, hermanos míos, que no cometáis tal maldad.


ofrece sacrificios a su red quema incienso a su nasa, pues por ellas es pingüe su porción y suculenta su comida.


'Hermanos y padres: escuchadme la defensa que ahora expongo ante vosotros'.


Él respondió: 'Hermanos y padres, oíd: el Dios de la gloria se apareció a nuestro padre Abrahán, cuando estaba en Mesopotamia, antes de que fijara su residencia en Jarrán,


Comerás hasta saciarte, y bendecirás a Yahveh, tu Dios, por la buena tierra que te dio.


y entonces digas en tu corazón: 'Mi propia fuerza y el poder de mi mano me han proporcionado esta riqueza'.


Acuérdate de Yahveh, tu Dios, que fue quien te dio fuerza para procurarte riqueza, a fin de establecer la alianza que bajo juramento prometió a tus padres, como en el presente se ve.


Salió entonces a ellos el dueño de la casa y les dijo: 'Por favor, hermanos míos, no hagáis tal maldad; puesto que este hombre ha entrado a hospedarse en mi casa, no cometáis tal infamia.


Yahveh empobrece y enriquece, abate y ensalza.


Entonces, todos los malos y perversos de entre los hombres que habían acompañado a David dijeron: 'Puesto que no han venido con nosotros, no se les ha de dar nada del botín que hemos rescatado, sino solamente a cada uno su mujer y sus hijos: que se los lleven y se vayan'.


¿Quién os escucharía en este caso? Porque igual debe ser la parte del que va al combate y la del que se queda al cuidado del bagaje: ambos deben participar por igual'.


Consultó David a Yahveh diciendo: '¿Salgo en persecución de esta horda? ¿Le daré alcance?'. Respondióle Yahveh: 'Persíguela; que ciertamente les darás alcance y rescatarás a los cautivos'.


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