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1 Reyes 2:44 - Biblia Serafín de Ausejo 1975

44 Y siguió diciendo el rey a Semeí: 'Bien sabes tú todo el mal que hiciste a mi padre David, y tu corazón lo reconoce. Ahora, pues, Yahveh hará recaer tu maldad sobre tu cabeza.

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

44 Dijo además el rey a Simei: Tú sabes todo el mal, el cual tu corazón bien sabe, que cometiste contra mi padre David; Jehová, pues, ha hecho volver el mal sobre tu cabeza.

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Biblia Nueva Traducción Viviente

44 El rey también le dijo: «Seguramente recordarás todas las maldades que le hiciste a mi padre David. Que ahora el Señor traiga todo ese mal sobre tu cabeza;

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Biblia Católica (Latinoamericana)

44 El rey dijo además a Simei: 'Tú sabes el mal que hiciste a mi padre David y todas las desgracias que pediste para él. Ahora, Yavé hace recaer sobre tu cabeza la desgracia,

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La Biblia Textual 3a Edicion

44 El rey dijo además a Simei: Tú sabes toda la maldad que cometiste contra mi padre David, y tu mismo corazón lo reconoce. YHVH, pues, ha vuelto tu maldad sobre tu cabeza,

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

44 Dijo además el rey a Simeí: Tú sabes todo el mal, el cual tu corazón bien sabe, que cometiste contra mi padre David; Jehová, pues, ha tornado el mal sobre tu cabeza.

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Biblia Traducción en Lenguaje Actual

44 Acuérdate de todo el daño que le hiciste a mi padre. Ahora Dios te va a hacer sufrir como hiciste sufrir a mi padre.

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1 Reyes 2:44
14 Referencias Cruzadas  

¿Por qué, pues, no has guardado el juramento de Yahveh y la orden que te di?'.


Al ver Atalía, madre de Ocozías, que su hijo había muerto, exterminó a toda la estirpe real.


Joadá sacó entonces al hijo del rey, le puso la corona y el libro de la ley, lo proclamaron rey y lo ungieron. Luego batieron palmas y gritaron: '¡Viva el rey!'.


Así pague el Señor a quien me acusa, al que dice maldades contra mí.


Abre fosa y la ahonda, para caer él mismo en la trampa que hizo.


El malvado se enreda en sus propias maldades y es capturado en el lazo de su culpa.


'Por eso, así dice el Señor Yahveh: por mi vida lo juro: mi juramento que él despreció y mi alianza que él rompió los haré recaer sobre su cabeza.


Será del sacerdote lo mismo que del pueblo: lo castigaré por su conducta y le pagaré según sus obras.


Ellos, al oírlo, se fueron retirando uno tras otro, comenzando por los más viejos, hasta quedar solos Jesús y la mujer, que estaba allí delante.


Ellos dan prueba de que la realidad de la ley está grabada en su corazón, y así lo testifica su propia conciencia y los razonamientos que unas veces los acusan y otras los defienden.


aun cuando nuestra conciencia nos reprenda, porque Dios es mayor que nuestra conciencia y conoce todas las cosas.


Cuando supo David que Nabal había muerto, exclamó: '¡Bendito sea Yahveh, que me ha hecho justicia por el ultraje que recibí de Nabal, y que ha preservado a su siervo de cometer el mal, mientras que ha hecho recaer la maldad de Nabal sobre su propia cabeza!'. Luego David mandó a decir a Abigail que quería tomarla por esposa.


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