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1 Crónicas 12:8 - Biblia Serafín de Ausejo 1975

8 Yoelá y Zebadías, hijos de Yeroján, de Guedor.

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

8 También de los de Gad huyeron y fueron a David, al lugar fuerte en el desierto, hombres de guerra muy valientes para pelear, diestros con escudo y pavés; sus rostros eran como rostros de leones, y eran ligeros como las gacelas sobre las montañas.

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Biblia Nueva Traducción Viviente

8 Algunos guerreros valientes y experimentados de la tribu de Gad también desertaron y se unieron a David cuando este estaba en la fortaleza en el desierto. Eran expertos tanto con el escudo como con la lanza, tan fieros como leones y veloces como ciervos en las montañas.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

8 Joel y Zebadías, hijos de Jerojam de Guedor.

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La Biblia Textual 3a Edicion

8 También de los de Gad se pasaron a David, a la fortaleza en el desierto, hombres fuertes y valientes, entrenados para la guerra, diestros con el escudo y la lanza, cuyos rostros eran como rostros de leones, y eran tan ligeros como las gacelas sobre las montañas.

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

8 También de los de Gad se pasaron a David, estando en la fortaleza en el desierto, hombres de guerra muy valientes para pelear, dispuestos a hacerlo con escudo y lanza; sus rostros eran como rostros de leones, y eran ligeros como las gacelas sobre las montañas.

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Biblia Traducción en Lenguaje Actual

8-15 8-15 (9-16) De la tribu de Gad hubo algunos hombres que se unieron a David cuando se refugió en una fortaleza del desierto. Eran soldados valientes, entrenados para la guerra, y que usaban muy bien el escudo y la lanza. Peleaban como leones y corrían como venados. Todos eran jefes del ejército; unos eran jefes de cien, y otros de mil. En cierta ocasión, estos hombres cruzaron el río Jordán e hicieron huir por todos lados a los que vivían en los valles. Esto sucedió al comienzo de la primavera, que es cuando el Jordán crece mucho. Estos son los nombres de esos soldados, en orden de importancia: Éser, Abdías, Eliab, Mismaná, Jeremías, Atai, Eliel, Johanán, Elzabad, Jeremías, Macbanai.

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1 Crónicas 12:8
17 Referencias Cruzadas  

Saúl y Jonatán, tan amados y amables, ni en vida ni en muerte se han separado. Eran más rápidos que el águila, más fuertes que el león.


Y entonces, aun el más esforzado, con un corazón como de león, desmayará porque bien sabe todo Israel lo valiente que es tu padre y lo aguerridos que son los que con él están.


Estaban allí los tres hijos de Servia: Joab, Abisay y Asael. Asael tenía unos pies tan ligeros como los de una gacela del campo.


Benaías, hijo de Joadá, hombre valeroso y de grandes hazañas, originario de Cabseel, fue el que mató a los dos hijos de Ariel de Moab y el que bajó al fondo de un pozo, en un día de nieve, y mató a un león.


David se encontraba entonces en el fortín, mientras una guarnición de filisteos estaba destacada en Belén.


Benaías, hijo de Joadá, hombre valeroso y de grandes hazañas, originario de Cabseel, fue el que mató a los dos hijos de Ariel de Moab y el que bajó al fondo de un pozo, en un día de nieve, y mató a un león.


Éstos fueron los que atravesaron el Jordán en el mes primero, cuando se desborda por todas sus orillas, y pusieron en fuga a cuantos moran en los valles, a oriente y a occidente.


Elcaná, Isaías, Azarel, Yoézer y Yasobán, descendientes de Coré;


También algunos de Gad se pasaron a David, a la fortaleza del desierto. Eran hombres valientes y aguerridos, diestros en el manejo del escudo y de la lanza; parecían por su aspecto leones y eran ligeros como las gacelas sobre los montes.


Reunió luego Amasías a los de Judá y los asentó, según sus casas paternas, bajo jefes de millares y de centenas, por todo Judá y Benjamín. Los empadronó desde los veinte años para arriba, y halló que había trescientos mil hombres escogidos, aptos para la milicia, que podían empuñar la lanza y el escudo.


Huye el malvado sin que nadie le persiga, el honrado se siente seguro como un león.


sálvate como una gacela de la trampa, como un pájaro de manos del cazador.


Date prisa, amado mío, y sé cual la gacela o como el cervatillo por los montes de los bálsamos.


¡Arriba, caballos! ¡Al asalto, carros! Avancen los guerreros, los de Cus y los de Put, que embrazan el escudo, y los de Lud que tensan el arco.


David vivía en el desierto, en los refugios, y se estableció en las colinas del desierto de Zif. Y aunque Saúl lo buscaba sin pausa, Dios no lo entregó en sus manos.


Pero júrame ahora por Yahveh que no destruirás mi descendencia después de mí y que no borrarás mi nombre de la casa de mi padre'.


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