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1 Corintios 1:20 - Biblia Serafín de Ausejo 1975

20 ¿Dónde está el sabio? ¿Dónde el letrado? ¿Dónde el filósofo de las cosas de este mundo? ¿No convirtió Dios en necedad la sabiduría del mundo?

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

20 ¿Dónde está el sabio? ¿Dónde está el escriba? ¿Dónde está el disputador de este siglo? ¿No ha enloquecido Dios la sabiduría del mundo?

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Biblia Nueva Traducción Viviente

20 Así que, ¿dónde deja eso a los filósofos, a los estudiosos y a los especialistas en debates de este mundo? Dios ha hecho que la sabiduría de este mundo parezca una ridiculez.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

20 Sabios, entendidos, teóricos de este mundo: ¡cómo quedan puestos! ¿Y la sabiduría de este mundo? Dios la dejó como loca.

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La Biblia Textual 3a Edicion

20 ¿Dónde está el sabio? ¿Dónde el escriba? ¿Dónde el disputador de esta época? ¿No aturdió Dios la sabiduría del mundo?°

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

20 ¿Dónde está el sabio? ¿Dónde está el escriba? ¿Dónde está el disputador de este mundo? ¿No ha enloquecido Dios la sabiduría del mundo?

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Biblia Traducción en Lenguaje Actual

20 Dios ha demostrado que la gente de este mundo es tonta, pues cree saberlo todo. En realidad, no hay tal cosa como sabios, o expertos en la Biblia, o gente que cree tener todas las respuestas.

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1 Corintios 1:20
28 Referencias Cruzadas  

Recibió entonces David este aviso: 'También Ajitófel se halla entre los conjurados a favor de Absalón'. A lo que respondió David: '¡Haz, Yahveh, que resulten engañosos los consejos de Ajitófel!'.


Los consejos que daba Ajitófel eran tenidos por entonces como oráculos de Dios, así eran estimados todos los consejos de Ajitófel, tanto por David como por Absalón.


Absalón y todos los hombres de Israel dijeron: 'El consejo de Jusay, el arquita, es preferible al de Ajitófel'. La realidad era que Yahveh había determinado frustrar el acertado consejo de Ajitófel, para lanzar Yahveh sobre Absalón la desgracia.


Cuando Ajitófel vio que no se había seguido su consejo, aparejó el asno, emprendió el camino y se fue a su casa, a su ciudad; después de disponer de sus cosas, se ahorcó y murió. Fue sepultado en el sepulcro de su padre.


Él perturba a los consejeros y hace enloquecer a los jueces.


Priva del habla a los expertos, arrebata el criterio a los ancianos.


Priva del juicio a los jefes de un país, los hace vagar por un desierto sin senderos.


Tu corazón recordará el terror: ¿dónde está el que contaba? ¿Dónde está el que pesaba? ¿Dónde está el que contaba las torres?


yo soy quien frustra las señales de los agoreros y a los adivinos entontece; quien hace retroceder a los sabios y convierte en necedad su saber;


¿Quién creyó nuestras noticias? El brazo de Yahveh, ¿a quién se reveló?


¿Quién no te temerá, oh Rey de las naciones? Sí, esto se te debe; porque entre todos los sabios de las gentes y en todos sus reinos nadie hay como tú.


Lo sembrado entre zarzas figura al que oye la palabra; pero las preocupaciones del mundo y la seducción de las riquezas ahogan la palabra y no da fruto.


'Éste es el momento de la condenación de este mundo; ahora el jefe de este mundo será arrojado fuera.


Incluso ciertos filósofos epicúreos y estoicos dialogaban con él. Algunos decían: '¿Qué querrá decir este charlatán?'. Otros, en cambio: 'Parece ser predicador de divinidades extrañas' -porque anunciaba a Jesús y la resurrección-.


Desde la creación del mundo, están claramente visibles, a través de sus obras, las perfecciones invisibles de Dios, tanto su eterno poder como su deidad, de suerte que ellos no tienen excusa.


Alardeando de ser sabios, cayeron en la necedad,


Porque escrito está: Destruiré la sabiduría de los sabios, y anularé la inteligencia de los entendidos.


Ved, si no, hermanos, quiénes habéis sido llamados: no hay entre vosotros muchos sabios según la carne, ni muchos poderosos, ni muchos de noble cuna.


Todo lo contrario: lo que para el mundo es necedad, lo escogió Dios para avergonzar a los sabios; y lo que para el mundo es debilidad, lo escogió Dios para avergonzar a los fuertes;


y lo plebeyo del mundo y lo despreciable, lo que no cuenta, Dios lo escogió para destruir lo que cuenta.


Cuando el Señor nos castiga, nos corrige, para que no seamos condenados con el mundo.


Es verdad que para los ya formados usamos un lenguaje de sabiduría. Pero no de una sabiduría de este mundo ni de las fuerzas rectoras de este mundo que están en vías de perecer;


la que ninguno de los dirigentes de este mundo ha conocido. Porque si la hubieran conocido, no habrían crucificado al Señor de la gloria.


Que nadie se llame a engaño. Si alguno entre vosotros se tiene por sabio según este mundo, que se haga necio para hacerse sabio;


pues la sabiduría de este mundo es necedad para Dios. Porque está escrito: Él atrapa a los sabios en su propia astucia.


O ¿es que no sabéis que los fieles han de juzgar al mundo? Y si vosotros habéis de juzgar al mundo, ¿vais a ser incapaces de juzgar causas de mínima importancia?


Almas adúlteras, ¿no sabéis que la amistad del mundo es enemiga de Dios? El que quiera ser amigo del mundo se constituye en enemigo de Dios.


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