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1 Pedro 2:11 - Nueva Biblia Española (1975)

11 Amigos míos, como forasteros y emigrantes que son, les recomiendo que se mantengan a distancia de esos bajos deseos que nos hacen la guerra;

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

11 Amados, yo os ruego como a extranjeros y peregrinos, que os abstengáis de los deseos carnales que batallan contra el alma,

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Biblia Nueva Traducción Viviente

11 Queridos amigos, ya que son «extranjeros y residentes temporales», les advierto que se alejen de los deseos mundanos, que luchan contra el alma.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

11 Amados hermanos, por ser aquí extranjeros y forasteros, les ruego que se abstengan de los deseos carnales que hacen la guerra al alma.

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La Biblia Textual 3a Edicion

11 Amados, os ruego, como a extranjeros y peregrinos, que os abstengáis de los deseos carnales que batallan contra el alma,

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

11 Queridos hermanos, os exhorto a que, como extranjeros y peregrinos, os abstengáis de los deseos puramente humanos que combaten contra el alma.

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

11 Amados, yo os ruego como a extranjeros y peregrinos, que os abstengáis de las concupiscencias carnales que batallan contra el alma;

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1 Pedro 2:11
35 Referencias Cruzadas  

Abrahán residió en país filisteo muchos años.


Yo soy un forastero residente entre ustedes. Denme un sepulcro en propiedad, en su terreno, para enterrar a mi difunta.


El Faraón le preguntó: ¿Cuántos años tienes? 'Respondió: Ciento treinta han sido los años de mis andanzas; los años de mi vida han sido pocos .y malos y no llegan a los que vivieron mis padres en sus andanzas.


Ante ti somos emigrantes y extranjeros, igual que nuestros padres. Nuestra vida terrena no es más que una sombra sin esperanza.


soy un forastero en la tierra: no me ocultes tus promesas;


tus leyes eran mi canción en tierra extranjera;


Escucha, Señor, mi oración; haz caso de mis gritos de auxilio, no seas sordo a mis llantos, porque yo soy huésped tuyo, forastero como todos mis padres.


Si un hombre se acuesta con una mujer y tiene una polución, se bañarán los dos y quedarán impuros hasta la tarde.


La tierra no se venderá sin derecho a retracto, porque es mía, y en lo mío ustedes son emigrantes y sirvientes.


'Anden con cuidado, que no se les nuble la mente con el vicio, la bebida y las preocupaciones de la vida, y el día aquél se les eche encima de repente;


basta escribirles que no se contaminen con la idolatría o con uniones ilegales, ni tampoco comiendo sangre o animales estrangulados;


abstenerse de carne sacrificada a los ídolos, de sangre de animales estrangulados y de uniones ilegales. Harán bien en guardarse de todo eso. Salud'.


Por ese cariño de Dios los exhorto, hermanos, a que ofrezcan su propia existencia' como sacrificio vivo, consagrado, agradable a Dios, como su culto auténtico;


pero en mi cuerpo percibo unos criterios diferentes que guerrean contra los criterios de mi razón y me hacen prisionero de esa ley del pecado que está en mi cuerpo.


Si viven de ese modo, van a la muerte, y, al contrario, si con el Espíritu dan muerte a las bajas acciones, vivirán;


Somos, pues, embajadores del Mesías y es como si Dios exhortara por nuestro medio. Por el Mesías se lo pido, déjense reconciliar con Dios.


Secundando, pues, su obra, les exhortamos también a no echar en saco roto esta gracia de Dios.


Estas promesas tenemos, amigos; por eso, limpiémonos toda suciedad de cuerpo ó de espíritu, y sigamos completando nuestra consagración con el respeto que a Dios se debe.


Los que son del Mesías han crucificado sus bajos instintos con sus pasiones y deseos.


Por tanto, ya no son extranjeros ni advenedizos sino conciudadanos de los consagrados y familia de Dios,


En consecuencia, un favor les pido, yo, el prisionero por el Señor: Que vivan a la altura del llamamiento que han recibido;


Huye de las pasiones juveniles, sé cuidadoso en la rectitud y la fidelidad, en el amor fraterno y la paz con los que invocan al Señor limpiamente.


Con fe murieron todos éstos, sin recibir lo prometido, nada más viéndolo y saludándolo de lejos y confesando ser extranjeros y peregrinos en la tierra.


Aunque hablamos así, amigos míos, en el caso de ustedes estamos ciertos de lo mejor y de lo conducente a la salvación.


¿De dónde esas guerras y de dónde esas luchas entre ustedes? ¿No será precisamente de esos apetitos agresivos que llevan en el cuerpo?


Pedro, apóstol de Jesús Mesías, a los emigrantes dispersos por el Ponto, Galacia, Capadocia, Asia y Bitinia:


Además, si pueden llamar Padre a aquel que juzga imparcialmente las obras de cada uno, condúzcanse con respeto mientras estén aquí de paso;


Amigos míos, no se extrañen del fuego que ha prendido ahí para ponerlos a prueba, como si les ocurriera algo extraño.


para vivir el resto de sus días guiado por la voluntad de Dios, no por deseos humanos.


Esta es ya, amigos, la segunda carta que les escribo. En las dos les refrescó la memoria,


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