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Salmos 36:6 - Biblia Reina Valera Gómez (2023)

6 Tu justicia es como las grandes montañas, tus juicios son un abismo grande: Oh Jehová, al hombre y al animal conservas.

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

6 Tu justicia es como los montes de Dios, Tus juicios, abismo grande. Oh Jehová, al hombre y al animal conservas.

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Biblia Nueva Traducción Viviente

6 Tu rectitud es como las poderosas montañas, tu justicia, como la profundidad de los océanos. Tú cuidas de la gente y de los animales por igual, oh Señor.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

6 Como los altos montes es tu justicia, y tus decretos como los abismos; Señor, tú ayudas a hombres y animales:'

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La Biblia Textual 3a Edicion

6 Tu justicia es semejante a los montes de Dios, Tus juicios, al inmenso abismo. Tú, oh YHVH, preservas al hombre y la bestia.

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

6 Tus favores, Señor, alcanzan hasta el cielo y tu fidelidad hasta las nubes,

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Biblia Traducción en Lenguaje Actual

6 6 (7) Tus decisiones son justas, son firmes como las montañas y profundas como el mar. ¡Hombres y animales están bajo tu cuidado!

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Salmos 36:6
29 Referencias Cruzadas  

Lejos de ti el hacer tal cosa, que hagas morir al justo con el impío y que sea el justo tratado como el impío; nunca tal hagas. El Juez de toda la tierra, ¿no ha de hacer lo que es justo?


Tú, sólo tú eres Jehová; tú hiciste el cielo, el cielo de los cielos y todo su ejército, la tierra y todo lo que está en ella, los mares y todo lo que hay en ellos; y tú has preservado todas estas cosas, y el ejército del cielo te adora.


En cuanto al Todopoderoso, no lo podemos alcanzar, Él es grande en poder, y en juicio y en multitud de justicia: Él no afligirá.


Pequé, ¿qué te hago yo, oh Guarda de los hombres? ¿Por qué me has puesto como blanco tuyo, de modo que soy una carga para mí mismo?


Bueno es Jehová para con todos; y sus misericordias sobre todas sus obras.


Él da a la bestia su alimento, y a los hijos de los cuervos que claman.


Los esconderás en el secreto de tu presencia de las arrogancias del hombre; los pondrás en un tabernáculo a cubierto de contención de lenguas.


Y tu justicia, oh Dios, hasta lo excelso; Tú has hecho grandes cosas: Oh Dios, ¿quién como tú?


En el mar está tu camino, y tus sendas en las muchas aguas; y tus pisadas no fueron conocidas.


¡Cuán grandes son tus obras, oh Jehová! Muy profundos son tus pensamientos.


Nubes y oscuridad alrededor de Él: Justicia y juicio son el fundamento de su trono.


Orad a Jehová (porque ya basta) para que cesen los grandes truenos y el granizo; y yo os dejaré ir y no os detendréis más.


¿No has sabido? ¿No has oído que el Dios eterno, Jehová, el Creador de los confines de la tierra no se fatiga ni se cansa, y que su entendimiento no hay quien lo alcance?


No hablé en secreto, en un lugar oscuro de la tierra; no dije a la simiente de Jacob: En vano me buscáis. Yo Jehová hablo justicia, y declaro lo que es recto.


Justo eres tú, oh Jehová, cuando yo contigo disputo; sin embargo, hablaré contigo de tus juicios. ¿Por qué es prosperado el camino de los impíos, y tienen bien todos los que se portan deslealmente?


Nuevas son cada mañana; grande es tu fidelidad.


¿Y no tendré yo piedad de Nínive, aquella gran ciudad donde hay más de ciento veinte mil personas que no pueden discernir entre su mano derecha y su mano izquierda, y mucho ganado?


¡Oh profundidad de las riquezas de la sabiduría y del conocimiento de Dios! ¡Cuán insondables son sus juicios, e inescrutables sus caminos!


a quien Dios ha puesto en propiciación por medio de la fe en su sangre, para manifestar su justicia por la remisión de los pecados pasados, en la paciencia de Dios,


Él es la Roca, cuya obra es perfecta, porque todos sus caminos son rectitud: Dios de verdad, y sin ninguna iniquidad; justo y recto es Él.


Conoce, pues, que Jehová tu Dios es Dios, Dios fiel, que guarda el pacto y la misericordia a los que le aman y guardan sus mandamientos, hasta las mil generaciones;


Que por esto también trabajamos y sufrimos oprobios, porque esperamos en el Dios viviente, el cual es el Salvador de todos los hombres, mayormente de los que creen.


Y hubo temblor en el campamento y por el campo, y entre toda la gente de la guarnición; y los que habían ido a hacer correrías, también ellos temblaron, y la tierra tembló; hubo, pues, gran consternación.


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