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Salmos 131:1 - Biblia Reina Valera Gómez (2023)

1 Cántico gradual: de David Jehová, no se ha envanecido mi corazón, ni mis ojos se han enaltecido; ni anduve en grandezas, ni en cosas demasiado sublimes para mí.

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

1 Jehová, no se ha envanecido mi corazón, ni mis ojos se enaltecieron; Ni anduve en grandezas, Ni en cosas demasiado sublimes para mí.

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Biblia Nueva Traducción Viviente

1 Señor, mi corazón no es orgulloso; mis ojos no son altivos. No me intereso en cuestiones demasiado grandes o impresionantes que no puedo asimilar.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

1 Señor, mi corazón no es engreído ni mis ojos altaneros: no he tomado un camino de grandezas ni de prodigios que me superaran.

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La Biblia Textual 3a Edicion

1 Cántico gradual. De David Oh YHVH, mi corazón no se ha ensoberbecido ni mis ojos se han enaltecido; No he andado en pos de grandezas, ni en cosas demasiado sublimes para mí.

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

1 Canto gradual. De David. Mi corazón, Señor, no es altanero, ni mis ojos altivos. No voy tras lo grandioso, ni tras lo prodigioso, que me excede,

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Biblia Traducción en Lenguaje Actual

1 1 (1b) Dios mío, yo no me creo más que nadie, ni miro a nadie con desprecio; no hago alardes de grandeza, ni pretendo hacer grandes maravillas, pues no podría llevarlas a cabo.

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Salmos 131:1
26 Referencias Cruzadas  

Y aun me haré más vil que esta vez, y seré bajo a mis propios ojos; y delante de las criadas que has mencionado, delante de ellas seré honrado.


¿Quién es el que oscurece el consejo sin conocimiento? Por tanto, yo hablaba lo que no entendía; cosas muy maravillosas para mí, que yo no sabía.


Al que solapadamente infama a su prójimo, yo lo cortaré; no sufriré al de ojos altaneros, y de corazón vanidoso.


Cántico gradual: de David Yo me alegré con los que me decían: A la casa de Jehová iremos.


Cántico gradual: de David A no haber estado Jehová por nosotros, diga ahora Israel;


Cántico gradual: de David ¡Mirad cuán bueno y cuán delicioso es habitar los hermanos juntos en armonía!


Tal conocimiento es muy maravilloso para mí; alto es, no lo puedo comprender.


La mirada altiva, el corazón orgulloso, y el labrar de los impíos, son pecado.


Mas yo no me entrometí a ser pastor en pos de ti, ni he deseado el día de calamidad, tú lo sabes. Lo que salió de mis labios fue recto delante de ti.


¿Y tú buscas para ti grandes cosas? No las busques; porque he aquí que yo traigo mal sobre toda carne, dice Jehová, y a ti te daré tu vida por despojo en todos los lugares adonde vayas.


(Y aquel varón Moisés era muy manso, más que todos los hombres que había sobre la tierra.)


Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas.


sirviendo al Señor con toda humildad, y con muchas lágrimas, y pruebas que me han venido por las asechanzas de los judíos;


¡Oh profundidad de las riquezas de la sabiduría y del conocimiento de Dios! ¡Cuán insondables son sus juicios, e inescrutables sus caminos!


Unánimes entre vosotros, no altivos; condescended para con los humildes. No seáis sabios en vuestra propia opinión.


para que no se eleve su corazón sobre sus hermanos, ni se aparte del mandamiento a derecha ni a izquierda: a fin que prolongue sus días en su reino, él y sus hijos, en medio de Israel.


Vosotros sois testigos, y también Dios, de cuán santa y justa e irreprensiblemente nos condujimos con vosotros que creísteis;


Y Samuel tomó el cuerno del aceite, y lo ungió de entre sus hermanos; y desde aquel día en adelante el Espíritu de Jehová vino sobre David. Se levantó luego Samuel, y se volvió a Ramá.


Entonces uno de los criados respondió, diciendo: He aquí yo he visto a un hijo de Isaí de Belén que sabe tocar; es valiente y vigoroso, hombre de guerra, prudente en sus palabras, hermoso, y Jehová está con él.


Y Saúl envió a decir a Isaí: Yo te ruego que esté David conmigo; porque ha hallado gracia en mis ojos.


Pero David había ido y vuelto de donde estaba Saúl, para apacentar las ovejas de su padre en Belén.


Y los criados de Saúl hablaron estas palabras a los oídos de David. Y David dijo: ¿Parece a vosotros que es poco ser yerno del rey, siendo yo un hombre pobre y de ninguna estima?


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