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Rut 3:1 - Biblia Reina Valera Gómez (2023)

1 Y su suegra Noemí le dijo: Hija mía, ¿no he de buscar descanso para ti, para que estés bien?

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

1 Después le dijo su suegra Noemí: Hija mía, ¿no he de buscar hogar para ti, para que te vaya bien?

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Biblia Nueva Traducción Viviente

1 Un día Noemí le dijo a Rut: —Hija mía, es tiempo de que yo te encuentre un hogar permanente para que tengas un porvenir asegurado.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

1 Noemí dijo a su nuera: 'Hija mía, ¿no es mi obligación asegurarte un porvenir tranquilo?'

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La Biblia Textual 3a Edicion

1 Entonces le dijo su suegra Noemí: Hija mía, ¿no he de buscar reposo para ti, donde te vaya bien?

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

1 Noemí, su suegra, le dijo: 'Hija mía, ¿no debo yo buscarte una situación segura que sea buena para ti?

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Biblia Traducción en Lenguaje Actual

1 Un día, Noemí habló con Rut, su nuera: —Hija mía, me siento obligada a buscarte esposo. Quiero que tengas tu propio hogar y que vivas feliz.

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Rut 3:1
10 Referencias Cruzadas  

Acuérdate, pues, de mí cuando tuvieres ese bien, y te ruego que uses conmigo de misericordia, y hagas mención de mí a Faraón, y me saques de esta casa:


Porque comerás el trabajo de tus manos; bienaventurado serás, y te irá bien.


Pero si alguno considera que se va a comportar indecorosamente hacia su virgen y si ella pasa ya la flor de la edad, y necesita así hacerlo, haga lo que quiera, no peca. Cásense.


Y guarda sus estatutos y sus mandamientos que yo te mando hoy, para que te vaya bien a ti y a tus hijos después de ti, y prolongues tus días sobre la tierra que Jehová tu Dios te da para siempre.


Quiero, pues, que las mujeres jóvenes se casen, engendren hijos, gobiernen su casa; que ninguna ocasión den al adversario para decir mal.


Y si alguno no provee para los suyos, y mayormente para los de su casa, ha negado la fe, y es peor que un incrédulo.


Os conceda Jehová que halléis descanso, cada una en casa de su marido; las besó luego, y ellas alzaron su voz y lloraron.


Estuvo, pues, junto con las criadas de Boaz espigando, hasta que la siega de las cebadas y la de los trigos fue acabada; y habitó con su suegra.


¿No es Boaz nuestro pariente, con cuyas mozas tú has estado? He aquí que esta noche él avienta la parva de las cebadas.


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