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Romanos 13:4 - Biblia Reina Valera Gómez (2023)

4 Porque es ministro de Dios para tu bien. Pero si haces lo malo, teme; pues no en vano lleva la espada; porque es ministro de Dios, vengador para ejecutar la ira sobre el que hace lo malo.

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

4 porque es servidor de Dios para tu bien. Pero si haces lo malo, teme; porque no en vano lleva la espada, pues es servidor de Dios, vengador para castigar al que hace lo malo.

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Biblia Nueva Traducción Viviente

4 Las autoridades están al servicio de Dios para tu bien; pero si estás haciendo algo malo, por supuesto que deberías tener miedo, porque ellas tienen poder para castigarte. Están al servicio de Dios para cumplir el propósito específico de castigar a los que hacen lo malo.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

4 Han recibido de Dios la misión de llevarte al bien. Y si te portas mal, témelas, pues no tienen las armas sin razón. También tienen misión de Dios para castigar a los malhechores.

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La Biblia Textual 3a Edicion

4 porque es un servidor de Dios para tu bien. Pero si haces lo malo, teme, porque no en vano lleva la espada, pues es servidor de Dios, vengador para castigo al que practica lo malo.

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

4 pues está al servicio de Dios para conducirte al bien. Pero, si haces el mal, teme; pues no en vano lleva la espada, ya que está al servicio de Dios para castigar al que practica el mal.

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Biblia Traducción en Lenguaje Actual

4 Porque ellos están para servir a Dios y para beneficiarlos a ustedes. Pero si ustedes se portan mal, ¡pónganse a temblar!, porque la espada que ellos llevan no es de adorno. Ellos están para servir a Dios, pero también para castigar a los que hacen lo malo.

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Romanos 13:4
23 Referencias Cruzadas  

Bendito sea Jehová tu Dios que se agradó de ti para ponerte en el trono de Israel; porque Jehová ha amado siempre a Israel, y te ha puesto por rey, para que hagas derecho y justicia.


Y dijo a los jueces: Mirad lo que hacéis; porque no juzgáis en lugar de hombre, sino en lugar de Jehová, el cual está con vosotros cuando juzgáis.


La ira del rey es como mensajero de muerte; mas el hombre sabio la aplacará.


Como rugido de león es la ira del rey; quien lo provoca a ira, contra su propia alma peca.


El rey sabio dispersa a los impíos, y sobre ellos hace rodar la rueda.


El rey que se sienta en el trono del juicio, con sus ojos disipa todo mal.


Aprended a hacer el bien; buscad juicio, restituid al agraviado, haced justicia al huérfano, abogad por la viuda.


Engordaron y se pusieron lustrosos, y sobrepasaron los hechos del malo; no juzgaron la causa, la causa del huérfano; con todo, se hicieron prósperos, y la causa de los pobres no juzgaron.


Sus príncipes en medio de ella como lobos que arrebataban presa, derramando sangre, para destruir las almas, para obtener ganancia deshonesta.


Y pondré mi venganza en Edom por la mano de mi pueblo Israel; y harán en Edom según mi enojo y según mi ira; y conocerán mi venganza, dice el Señor Jehová.


Oíd esto, Os ruego, cabezas de la casa de Jacob, y príncipes de la casa de Israel, que abomináis el juicio y pervertís todo el derecho;


Amados, no os venguéis vosotros mismos, antes, dad lugar a la ira; porque escrito está: Mía es la venganza, yo pagaré, dice el Señor.


Pues por esto también pagáis los impuestos; porque son ministros de Dios que atienden continuamente a esto mismo.


Que ninguno agravie ni tome ventaja de su hermano, en nada; porque el Señor es vengador de todo esto, como ya os hemos dicho y protestado.


Y si el vengador de la sangre lo siguiere, no entregarán en su mano al homicida, por cuanto mató a su prójimo por accidente, y no tenía con él antes enemistad.


Estas fueron las ciudades designadas para todos los hijos de Israel, y para el extranjero que habitase entre ellos, para que pudiese huir a ellas cualquiera que matase a alguna persona por accidente, y no muriese por mano del vengador de la sangre, hasta que compareciese delante de la congregación.


ya a los gobernadores, como por Él enviados para castigo de los malhechores y alabanza de los que hacen bien.


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