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Nehemías 6:9 - Biblia Reina Valera Gómez (2023)

9 Porque todos ellos nos intimidaban, diciendo: Se debilitarán las manos de ellos en la obra, y no será hecha. Ahora, pues, oh Dios, fortalece mis manos.

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

9 Porque todos ellos nos amedrentaban, diciendo: Se debilitarán las manos de ellos en la obra, y no será terminada. Ahora, pues, oh Dios, fortalece tú mis manos.

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Biblia Nueva Traducción Viviente

9 Solo trataban de intimidarnos, creían que podrían desalentarnos y detener la obra. De modo que seguí con el trabajo más decidido que nunca.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

9 Pues todos, queriendo meternos miedo, decían: 'Se van a cansar de trabajar y la obra no se hará'. Yo, en cambio, me empeñaba más todavía.

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La Biblia Textual 3a Edicion

9 Porque ellos querían atemorizarnos, pensando que nuestras manos estarían debilitadas por la obra y que desistiríamos de ella. Pero ahora, ¡fortalece Tú mis manos!°

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

9 En realidad, lo que todos ellos intentaban era infundirnos miedo, porque pensaban: 'Sus manos desistirán de la obra, y no se llevará a cabo'. Pero yo me reafirmé más todavía.

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Biblia Traducción en Lenguaje Actual

9 Y es que ellos querían asustarnos, pensando que así dejaríamos de trabajar, pero yo le pedí a Dios que me ayudara a seguir trabajando con más fuerza aún.

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Nehemías 6:9
23 Referencias Cruzadas  

Pero esforzaos vosotros, y no desfallezcan vuestras manos; que recompensa hay para vuestra obra.


Y gritaron a gran voz en judaico al pueblo de Jerusalén que estaba en los muros, para espantarlos y atemorizarlos, para tomar la ciudad.


Y todos los que estaban en sus alrededores corroboraron las manos de ellos con vasos de plata, con oro, con bienes y ganado y con cosas preciosas, además de todo lo que se ofreció voluntariamente.


Acuérdate, Dios mío, de Tobías y de Sanbalat, conforme a estas sus obras, y también de Noadías profetisa, y de los otros profetas que trataban de intimidarme.


En el día que clamé, me respondiste; me fortaleciste con fortaleza en mi alma.


En el día que temo, yo en ti confío.


Terrible eres, oh Dios, desde tus santuarios: El Dios de Israel es el que da fortaleza y poder a su pueblo. Bendito sea Dios.


En ti, oh Jehová, he confiado; no sea yo confundido jamás.


Él da fortaleza al cansado, y multiplica las fuerzas al que no tiene ningunas.


No temas, porque yo estoy contigo; no desmayes, porque yo soy tu Dios que te esfuerzo; sí, siempre te ayudaré, siempre te sostendré con la diestra de mi justicia.


Y los príncipes dijeron al rey: Te pedimos que se dé muerte a este hombre; porque de esta manera debilita las manos de los hombres de guerra que quedan en esta ciudad, y las manos de todo el pueblo, al hablarles tales palabras; porque este hombre no busca el bien de este pueblo, sino el mal.


Y fortaleceré los brazos del rey de Babilonia, y pondré mi espada en su mano; mas quebraré los brazos de Faraón, y delante de aquél gemirá con gemidos de herido de muerte.


Y yo los fortaleceré en Jehová, y caminarán en su nombre, dice Jehová.


Y me ha dicho: Bástate mi gracia; porque mi poder se perfecciona en la debilidad. Por tanto, de buena gana me gloriaré más bien en mis debilidades, para que habite en mí el poder de Cristo.


para que os dé, conforme a las riquezas de su gloria, el ser fortalecidos con poder en el hombre interior por su Espíritu;


Por lo demás, hermanos míos, fortaleceos en el Señor, y en el poder de su fortaleza.


Todo lo puedo en Cristo que me fortalece.


Por lo cual alzad las manos caídas y las rodillas paralizadas;


Y el Dios de toda gracia, que nos ha llamado a su gloria eterna por Cristo Jesús, después que hubiereis padecido un poco de tiempo, Él mismo os perfeccione, afirme, corrobore y establezca.


Y David estaba muy angustiado, porque el pueblo hablaba de apedrearlo; porque todo el pueblo estaba con amargura de alma, cada uno por sus hijos y por sus hijas. Pero David se fortaleció a sí mismo en Jehová su Dios.


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