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Mateo 5:44 - Biblia Reina Valera Gómez (2023)

44 Pero yo os digo: Amad a vuestros enemigos, bendecid a los que os maldicen, haced bien a los que os aborrecen, y orad por los que os ultrajan y os persiguen;

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

44 Pero yo os digo: Amad a vuestros enemigos, bendecid a los que os maldicen, haced bien a los que os aborrecen, y orad por los que os ultrajan y os persiguen;

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Biblia Nueva Traducción Viviente

44 Pero yo digo: ¡ama a tus enemigos! ¡Ora por los que te persiguen!

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Biblia Católica (Latinoamericana)

44 Pero yo les digo: Amen a sus enemigos y recen por sus perseguidores,

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La Biblia Textual 3a Edicion

44 pero Yo os digo: Amad a vuestros enemigos y orad por los que os persiguen;°

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

44 Pero yo os digo: amad a vuestros enemigos y orad por los que os persiguen:

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Biblia Traducción en Lenguaje Actual

44 Pero ahora yo les digo: Amen a sus enemigos y oren por quienes los maltratan.

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Mateo 5:44
21 Referencias Cruzadas  

Y él le respondió: No los mates; ¿matarías tú a los que tomaste cautivos con tu espada y con tu arco? Pon delante de ellos pan y agua, para que coman y beban y se vuelvan a su señor.


si pagué mal al que estaba en paz conmigo (Hasta he librado al que sin causa era mi enemigo),


La cordura del hombre detiene su ira; y su gloria es pasar por alto la ofensa.


Y Jesús decía: Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen. Y partiendo sus vestiduras, echaron suertes.


Un mandamiento nuevo os doy: Que os améis unos a otros; que como yo os he amado, así también os améis unos a otros.


Mas Pablo clamó a gran voz, diciendo: No te hagas ningún daño, pues todos estamos aquí.


Y arrodillándose, clamó a gran voz: Señor, no les tomes en cuenta este pecado. Y habiendo dicho esto, durmió.


Bendecid a los que os persiguen; bendecid, y no maldigáis.


Mirad que ninguno pague a otro mal por mal; antes seguid lo bueno siempre unos para con otros, y para con todos.


Quien cuando le maldecían no respondía con maldición; cuando padecía, no amenazaba, sino que se encomendaba a Aquél que juzga justamente:


no devolviendo mal por mal, ni maldición por maldición, sino por el contrario, bendiciendo; sabiendo que vosotros sois llamados para que heredaseis bendición.


Y dijo a David: Más justo eres tú que yo, pues me has pagado con bien, habiéndote yo pagado con mal.


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