Biblia Todo Logo
La Biblia Online
- Anuncios -





Juan 11:55 - Biblia Reina Valera Gómez (2023)

55 Y la pascua de los judíos estaba cerca; y muchos de aquella tierra subieron a Jerusalén antes de la pascua, para purificarse.

Ver Capítulo Copiar


Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

55 Y estaba cerca la pascua de los judíos; y muchos subieron de aquella región a Jerusalén antes de la pascua, para purificarse.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Nueva Traducción Viviente

55 Ya faltaba poco para la celebración de la Pascua judía, y mucha gente de todo el país llegó a Jerusalén varios días antes para participar en la ceremonia de purificación previa al comienzo de la Pascua.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Católica (Latinoamericana)

55 Se acercaba la Pascua de los judíos, y de todo el país subían a Jerusalén para purificarse antes de la Pascua.

Ver Capítulo Copiar

La Biblia Textual 3a Edicion

55 Estaba cerca la pascua de los judíos, y muchos subieron de la región a Jerusalem antes de la pascua para purificarse.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Serafín de Ausejo 1975

55 Estaba ya próxima la pascua de los judíos y era mucha la gente de la región que había subido a Jerusalén antes de la pascua para purificarse.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Traducción en Lenguaje Actual

55 Como ya faltaba poco tiempo para la fiesta de la Pascua, mucha gente iba desde sus pueblos a la ciudad de Jerusalén, a prepararse para la fiesta.

Ver Capítulo Copiar




Juan 11:55
30 Referencias Cruzadas  

Entonces Jacob dijo a su familia y a todos los que con él estaban: Quitad los dioses ajenos que hay entre vosotros, y limpiaos, y mudad vuestras vestiduras.


Y acontecía que habiendo pasado en turno los días del convite, Job enviaba y los santificaba, y se levantaba de mañana y ofrecía holocaustos conforme al número de todos ellos. Porque decía Job: Quizá habrán pecado mis hijos, y habrán blasfemado a Dios en sus corazones. De esta manera hacía todos los días.


Lavaré en inocencia mis manos, y andaré alrededor de tu altar, oh Jehová:


Y Jehová dijo a Moisés: Ve al pueblo, y santifícalos hoy y mañana, y laven sus vestiduras;


Habla a los hijos de Israel, diciendo: Cualquiera de vosotros o de vuestras generaciones, que fuere inmundo por causa de muerto o estuviere de viaje lejos, celebrará la pascua a Jehová.


Y hubo algunos que estaban inmundos a causa de muerto, y no pudieron celebrar la pascua aquel día; y llegaron delante de Moisés y delante de Aarón aquel día,


Y aconteció que cuando Jesús hubo acabado todas estas palabras, dijo a sus discípulos:


Sabéis que dentro de dos días se celebra la pascua; y el Hijo del Hombre será entregado para ser crucificado.


Y dos días después era la fiesta de la pascua, y de los panes sin levadura; y los príncipes de los sacerdotes y los escribas buscaban cómo prenderle por engaño y matarle.


Y se acercaba el día de la fiesta de los panes sin levadura, que es llamada la Pascua.


Entonces Jesús, seis días antes de la pascua, vino a Betania, donde estaba Lázaro, el que había estado muerto, a quien había resucitado de los muertos.


Y antes de la fiesta de la pascua, sabiendo Jesús que su hora había llegado para que pasase de este mundo al Padre, como había amado a los suyos que estaban en el mundo, los amó hasta el fin.


Y llevaron a Jesús de Caifás al pretorio; y era de mañana; y ellos no entraron al pretorio para no ser contaminados, y así poder comer la pascua.


Y estaba cerca la pascua de los judíos, y subió Jesús a Jerusalén.


Y estaban allí seis tinajas de piedra para agua, conforme a la purificación de los judíos, y en cada una cabían dos o tres cántaros.


Después de estas cosas había una fiesta de los judíos, y subió Jesús a Jerusalén.


Y estaba cerca la pascua, la fiesta de los judíos.


Tómalos contigo, y purifícate con ellos, y paga con ellos para que rasuren sus cabezas; y todos entenderán que no hay nada de lo que fueron informados acerca de ti; sino que tú también andas ordenadamente, y guardas la ley.


Entonces Pablo tomó consigo aquellos hombres, y al día siguiente, habiéndose purificado con ellos, entró en el templo para anunciar el cumplimiento de los días de la purificación, hasta que una ofrenda fuese ofrecida por cada uno de ellos.


Y en esto, unos judíos de Asia me hallaron purificado en el templo no con multitud ni con alboroto;


Por tanto, examínese cada uno a sí mismo, y coma así del pan, y beba de la copa.


Acercaos a Dios, y Él se acercará a vosotros. Pecadores, limpiad vuestras manos; y vosotros de doble ánimo, purificad vuestros corazones.


Y él respondió: Sí, vengo a ofrecer sacrificio a Jehová; santificaos, y venid conmigo al sacrificio. Y santificando él a Isaí y a sus hijos, los llamó al sacrificio.


Síguenos en:

Anuncios


Anuncios


¡Síguenos en WhatsApp! Síguenos