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Juan 1:19 - Biblia Reina Valera Gómez (2023)

19 Y este es el testimonio de Juan, cuando los judíos enviaron de Jerusalén sacerdotes y levitas, a preguntarle: ¿Tú quién eres?

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

19 Este es el testimonio de Juan, cuando los judíos enviaron de Jerusalén sacerdotes y levitas para que le preguntasen: ¿Tú, quién eres?

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Biblia Nueva Traducción Viviente

19 Este fue el testimonio que dio Juan cuando los líderes judíos enviaron sacerdotes y ayudantes del templo desde Jerusalén para preguntarle: —¿Quién eres?

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Biblia Católica (Latinoamericana)

19 Este fue el testimonio de Juan, cuando los judíos enviaron sacerdotes y levitas desde Jerusalén para preguntarle: '¿Quién eres tú?'

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La Biblia Textual 3a Edicion

19 Este es el testimonio de Juan, cuando los judíos le enviaron desde Jerusalem unos sacerdotes y levitas, para que le preguntaran: ¿Tú quién eres?

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

19 Y éste es el testimonio de Juan, cuando los judíos le enviaron desde Jerusalén sacerdotes y levitas para preguntarle: '¿Quién eres tú?'.

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Biblia Traducción en Lenguaje Actual

19-20 Los jefes de los judíos que vivían en Jerusalén enviaron a algunos sacerdotes, y a otros ayudantes del templo, para que le preguntaran a Juan quién era él. Juan les respondió claramente: —Yo no soy el Mesías.

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Juan 1:19
27 Referencias Cruzadas  

Este vino por testimonio, para que diese testimonio de la Luz, para que todos creyesen por él.


Y le rodearon los judíos y le dijeron: ¿Hasta cuándo nos has de turbar el alma? Si tú eres el Cristo, dínoslo abiertamente.


Entonces los judíos volvieron a tomar piedras para apedrearle.


Y muchos de los judíos habían venido a Marta y a María, para consolarlas por su hermano.


Y respondieron los judíos y le dijeron: ¿Qué señal nos muestras, ya que haces esto?


Entonces dijeron los judíos: En cuarenta y seis años fue edificado este templo, ¿y tú lo levantarás en tres días?


Entonces los judíos decían a aquel que había sido sanado: Sábado es; no te es lícito llevar tu lecho.


El hombre se fue, y dio aviso a los judíos, que Jesús era el que le había sanado.


Y por esta causa los judíos perseguían a Jesús, y procuraban matarle, porque hacía estas cosas en sábado.


Por esto, más procuraban los judíos matarle, porque no sólo quebrantaba el sábado, sino que también decía que Dios era su Padre, haciéndose igual a Dios.


Y murmuraban de Él los judíos, porque dijo: Yo soy el pan que descendió del cielo.


Entonces los judíos contendían entre sí, diciendo: ¿Cómo puede Éste darnos a comer su carne?


Después de estas cosas, andaba Jesús en Galilea; pues no quería andar en Judea, porque los judíos procuraban matarle.


Y le buscaban los judíos en la fiesta, y decían: ¿Dónde está Aquél?


Y se maravillaban los judíos, diciendo: ¿Cómo sabe Éste letras, no habiendo aprendido?


Decían entonces los judíos: ¿Se ha de matar a sí mismo, pues dice: A donde yo voy, vosotros no podéis venir?


Respondieron entonces los judíos, y le dijeron: ¿No decimos bien nosotros, que tú eres samaritano, y que tienes demonio?


Entonces los judíos le dijeron: Ahora conocemos que tienes demonio. Abraham murió, y los profetas; y tú dices: El que guarda mi palabra, jamás probará muerte.


Le dijeron entonces los judíos: Aún no tienes cincuenta años, ¿y has visto a Abraham?


Y cuando Juan terminaba su carrera, dijo: ¿Quién pensáis que soy yo? No soy yo Él. Mas, he aquí, viene tras mí uno de quien no soy digno de desatar el calzado de sus pies.


Y Pablo les dijo: Juan bautizó con el bautismo de arrepentimiento, diciendo al pueblo que creyesen en Aquél que vendría después de él, esto es, en Cristo Jesús.


Guárdate de llaga de lepra, observando diligentemente, y haciendo según todo lo que os enseñaren los sacerdotes levitas: cuidaréis de hacer como les he mandado.


Y este es el mensaje que oímos de Él, y os anunciamos; que Dios es luz, y en Él no hay ningunas tinieblas.


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