Biblia Todo Logo
La Biblia Online
- Anuncios -





Josué 21:16 - Biblia Reina Valera Gómez (2023)

16 a Aín con sus ejidos, a Juta con sus ejidos, y a Bet-semes con sus ejidos; nueve ciudades de estas dos tribus.

Ver Capítulo Copiar


Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

16 Aín con sus ejidos, Juta con sus ejidos y Bet-semes con sus ejidos; nueve ciudades de estas dos tribus;

Ver Capítulo Copiar

Biblia Nueva Traducción Viviente

16 Aín, Juta y Bet-semes; nueve ciudades de parte de esas dos tribus.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Católica (Latinoamericana)

16 Asán y sus pastizales, Yuta y sus pastizales y Betsemés y sus pastizales: nueve ciudades en estas tribus.

Ver Capítulo Copiar

La Biblia Textual 3a Edicion

16 Ain con su pastizal, Yuta con su pastizal, y Bet-semes con su pastizal: nueve ciudades de esas dos tribus.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Serafín de Ausejo 1975

16 Ayín, Yutá y Bet Semes con sus pastizales: nueve ciudades de estas tribus.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Traducción en Lenguaje Actual

16 Ain, Jutá y Bet-semes, junto con sus campos de pastoreo. Estas nueve ciudades quedaban dentro de los territorios de Judá y de Simeón.

Ver Capítulo Copiar




Josué 21:16
10 Referencias Cruzadas  

el hijo de Decar, en Macas, y en Saalbim, y en Bet-semes, y en Elón, y en Bet-hanan;


Y sus aldeas fueron Etam, Aín, Rimón, Toquén y Asán, cinco pueblos;


a Asán con sus ejidos, y a Bet-semes con sus ejidos.


Subió, pues, Joás rey de Israel, y se vieron cara a cara él y Amasías rey de Judá, en Bet-semes, la cual es de Judá.


Y este límite rodeaba desde Baala hacia el occidente al monte de Seir; y pasa al lado del monte de Jearim hacia el norte, esta es Quesalón, y desciende a Bet-semes, y pasa a Timna.


y Lebaot, y Silim, y Aín y Rimón; en todas veintinueve ciudades con sus aldeas.


Maón, el Carmelo, y Zif, y Juta,


Y las vacas se encaminaron por el camino de Bet-semes, e iban por un mismo camino andando y bramando, sin apartarse ni a derecha ni a izquierda. Y los príncipes de los filisteos fueron tras ellas hasta el término de Bet-semes.


Y mirad; si sube por el camino de su término a Bet-semes, Él nos ha hecho este mal tan grande; y si no, sabremos que no fue su mano la que nos hirió, sino que nos ha sucedido por accidente.


Síguenos en:

Anuncios


Anuncios


¡Síguenos en WhatsApp! Síguenos