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Jeremías 32:17 - Biblia Reina Valera Gómez (2023)

17 ¡Oh Señor Jehová! he aquí que tú hiciste el cielo y la tierra con tu gran poder, y con tu brazo extendido, y no hay nada que sea difícil para ti;

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

17 ¡Oh Señor Jehová! he aquí que tú hiciste el cielo y la tierra con tu gran poder, y con tu brazo extendido, ni hay nada que sea difícil para ti;

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Biblia Nueva Traducción Viviente

17 «¡Oh Señor Soberano! Hiciste los cielos y la tierra con tu mano fuerte y tu brazo poderoso. ¡Nada es demasiado difícil para ti!

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Biblia Católica (Latinoamericana)

17 Ah, Señor Yavé, tú has hecho los cielos y la tierra con tu inmenso poder y con la fuerza de tu brazo. ¡Para ti nada es imposible!

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La Biblia Textual 3a Edicion

17 ¡Oh Adonay YHVH! he aquí Tú hiciste los cielos y la tierra con tu gran poder y con tu brazo extendido, y no hay cosa alguna que sea demasiado difícil para ti.

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

17 '¡Ay, Señor Yahveh! Mira: tú hiciste el cielo y la tierra con tu gran poder y con tu brazo extendido. Para ti nada hay imposible;

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Biblia Traducción en Lenguaje Actual

17 «Dios de Israel, tú, con tu extraordinario poder, has creado el cielo y la tierra. ¡No hay nada que tú no puedas hacer!

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Jeremías 32:17
49 Referencias Cruzadas  

¿Hay alguna cosa difícil para Jehová? Al tiempo señalado volveré a ti, según el tiempo de la vida, y Sara tendrá un hijo.


Y oró Ezequías delante de Jehová, diciendo: Oh Jehová Dios de Israel, que habitas entre los querubines, solo tú eres Dios de todos los reinos de la tierra; tú hiciste el cielo y la tierra.


Y esto es cosa ligera en los ojos de Jehová; dará también a los moabitas en vuestras manos.


Tú, sólo tú eres Jehová; tú hiciste el cielo, el cielo de los cielos y todo su ejército, la tierra y todo lo que está en ella, los mares y todo lo que hay en ellos; y tú has preservado todas estas cosas, y el ejército del cielo te adora.


Yo sé que todo lo puedes, y que no hay pensamiento que se esconda de ti.


Desde la antigüedad tú fundaste la tierra, y los cielos son obra de tus manos.


Con mano fuerte, y brazo extendido, porque para siempre es su misericordia.


Porque en seis días hizo Jehová el cielo y la tierra, el mar y todas las cosas que en ellos hay, y reposó en el séptimo día; por tanto, Jehová bendijo el día sábado y lo santificó.


Así dice Jehová Dios, el Creador de los cielos, y el que los despliega; el que extiende la tierra y sus frutos; el que da respiración al pueblo que mora sobre ella, y espíritu a los que por ella andan.


Así dice Jehová, tu Redentor, el que te formó desde el vientre: Yo soy Jehová, el Creador de todo, que extiendo solo los cielos, que extiendo la tierra por mí mismo;


Yo hice la tierra, y creé al hombre sobre ella. Yo, mis manos extendieron los cielos, y a todo su ejército ordené.


He aquí, no se ha acortado la mano de Jehová para salvar, ni se ha agravado su oído para oír;


Y yo dije: ¡Ah, Señor Jehová! He aquí, no sé hablar, porque soy niño.


Entonces yo dije: ¡Ah, Señor Jehová! he aquí, los profetas les dicen: No veréis espada, ni tendréis hambre; sino que os daré paz verdadera en este lugar.


Pregunta ahora por nosotros a Jehová; porque Nabucodonosor, rey de Babilonia, hace guerra contra nosotros: quizá Jehová haga con nosotros según todas sus obras maravillosas, y aquél se irá de sobre nosotros.


Yo hice la tierra, el hombre y las bestias que están sobre la faz de la tierra con mi gran poder y con mi brazo extendido, y la di a quien yo quise.


He aquí que yo soy Jehová, Dios de toda carne; ¿habrá algo que sea difícil para mí?


Clama a mí, y yo te responderé, y te enseñaré cosas grandes y difíciles que tú no conoces.


Y dije: ¡Ay, Señor Jehová! verdaderamente en gran manera has engañado a este pueblo y a Jerusalén, diciendo: Paz tendréis; pues la espada ha venido hasta el alma.


Él es el que hizo la tierra con su poder, el que afirmó el mundo con su sabiduría, y extendió el cielo con su inteligencia.


No es como ellos la porción de Jacob; porque Él es el Formador de todo; e Israel es la vara de su heredad: Jehová de los ejércitos es su nombre.


Y aconteció que mientras yo profetizaba, Pelatías hijo de Benaía murió. Entonces caí sobre mi rostro, y clamé con grande voz, y dije: ¡Ah, Señor Jehová! ¿Habrás de exterminar al remanente de Israel?


Y aconteció que cuando ellos los herían y quedé yo solo, me postré sobre mi rostro, y clamé y dije: ¡Ah, Señor Jehová! ¿Has de destruir todo el remanente de Israel derramando tu furor sobre Jerusalén?


Él revela lo profundo y lo escondido; conoce lo que está en tinieblas, y la luz mora con Él.


y llegándose cerca del foso llamó a voces a Daniel con voz triste. Y el rey habló a Daniel y le dijo: Daniel, siervo del Dios viviente, el Dios tuyo, a quien tú continuamente sirves ¿te ha podido librar de los leones?


Carga de la palabra de Jehová acerca de Israel. Jehová, que extiende los cielos, y pone el fundamento de la tierra, que forma el espíritu del hombre dentro de él, ha dicho:


Así dice Jehová de los ejércitos: Si esto parecerá maravilloso a los ojos del remanente de este pueblo en aquellos días, ¿deberá también ser maravilloso delante de mis ojos? dice Jehová de los ejércitos.


Entonces Jehová respondió a Moisés: ¿Acaso se ha acortado la mano de Jehová? Ahora verás si se cumple para ti mi palabra, o no.


Mas Jesús, mirándoles, les dijo: Con los hombres esto es imposible, pero con Dios todo es posible.


Y mirándolos Jesús, dijo: Con los hombres es imposible; pero con Dios, no; porque con Dios todas las cosas son posibles.


Porque con Dios nada será imposible.


Y Él les dijo: Lo que es imposible con los hombres, es posible con Dios.


Y diciendo: Señores, ¿por qué hacéis estas cosas? Nosotros también somos hombres semejantes a vosotros, y os predicamos que os convirtáis de estas vanidades al Dios vivo, que hizo el cielo, y la tierra, y el mar y todas las cosas que en ellos hay.


Conocidas son a Dios todas sus obras desde la eternidad.


El Dios que hizo el mundo y todas las cosas que en él hay; Éste, siendo Señor del cielo y de la tierra, no habita en templos hechos de manos;


Señor, digno eres de recibir la gloria y la honra y el poder; porque tú creaste todas las cosas, y por tu placer existen y fueron creadas.


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