Isaías 65:16 - Biblia Reina Valera Gómez (2023)16 El que se bendijere en la tierra, en el Dios de la verdad se bendecirá; y el que jurare en la tierra, por el Dios de la verdad jurará; porque las angustias primeras serán olvidadas, y serán cubiertas de mis ojos. Ver CapítuloMás versionesBiblia Reina Valera 196016 El que se bendijere en la tierra, en el Dios de verdad se bendecirá; y el que jurare en la tierra, por el Dios de verdad jurará; porque las angustias primeras serán olvidadas, y serán cubiertas de mis ojos. Ver CapítuloBiblia Nueva Traducción Viviente16 Todos los que invoquen una bendición o hagan un juramento lo harán por el Dios de la verdad. Dejaré a un lado mi enojo y olvidaré la maldad de los tiempos pasados. Ver CapítuloBiblia Católica (Latinoamericana)16 Todo el que quiera recibir una bendición en el país, la recibirá en el nombre del Dios de la verdad; y cualquiera que preste un juramento en el país, jurará por el Dios que cumple sus promesas, pues todos los males del pasado quedarán en el olvido y ocultos a mis ojos. Ver CapítuloLa Biblia Textual 3a Edicion16 Porque quien sea bendecido en la tierra, Será bendecido por el Dios de la verdad; Y el que jure en la tierra Jurará por el Dios de la verdad. Sí, las angustias de antaño habrán sido olvidadas; Ocultas quedarán en verdad a mis ojos. Ver CapítuloBiblia Serafín de Ausejo 197516 Quien desee ser bendecido en el país, deseará ser bendecido por el Dios fiel; y quien quiera jurar en el país, jurará por el Dios fiel. Porque se han olvidado las angustias pasadas, han desaparecido ante a mis ojos. Ver CapítuloBiblia Traducción en Lenguaje Actual16 »Yo soy un Dios fiel, y prometo que mis fieles seguidores dejarán de sufrir. Todo el que pida una bendición en el país, la pedirá en mi nombre, porque yo cumplo lo que prometo; y todo el que haga un juramento jurará en mi nombre, porque yo cumplo mis juramentos». Ver Capítulo |
Y vi tronos, y a los que se sentaron sobre ellos les fue dado juicio; y vi las almas de los decapitados por el testimonio de Jesús, y por la palabra de Dios, y que no habían adorado la bestia, ni a su imagen, y que no recibieron la marca en sus frentes ni en sus manos, y vivieron y reinaron con Cristo mil años.