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Isaías 1:1 - Biblia Reina Valera Gómez (2023)

1 La visión de Isaías, hijo de Amoz, la cual vio acerca de Judá y Jerusalén, en días de Uzías, Jotam, Acaz y Ezequías, reyes de Judá.

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

1 Visión de Isaías hijo de Amoz, la cual vio acerca de Judá y Jerusalén en días de Uzías, Jotam, Acaz y Ezequías, reyes de Judá.

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Biblia Nueva Traducción Viviente

1 Estas son las visiones que tuvo Isaías, hijo de Amoz, acerca de Judá y Jerusalén durante los años en que Uzías, Jotam, Acaz y Ezequías eran reyes de Judá.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

1 En los tiempos de Ozías, Jotam, Ajaz y Ezequías, reyes de Judá, Isaías, hijo de Amós, tuvo esta visión acerca de Judá y Jerusalén.

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La Biblia Textual 3a Edicion

1 Visión de Isaías ben Amoz, que vio sobre Judá y Jerusalem en días de Uzías, de Jotam, de Acaz y de Ezequías, reyes de Judá.

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

1 Visión que tuvo Isaías, hijo de Amón, acerca de Judá y de Jerusalén, en tiempos de Ozías, Jotán, Ajaz y Ezequías, reyes de Judá.

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Biblia Traducción en Lenguaje Actual

1 Dios le habló al profeta Isaías hijo de Amós, y le dio varios mensajes para todos los israelitas que vivían en el reino de Judá. Esto sucedió durante los reinados de Ozías, Jotam, Ahaz y Ezequías.

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Isaías 1:1
38 Referencias Cruzadas  

En el año veintisiete de Jeroboam, rey de Israel, comenzó a reinar Azarías, hijo de Amasías, rey de Judá.


Salum, hijo de Jabes, comenzó a reinar en el año treinta y nueve de Uzías, rey de Judá, y reinó el tiempo de un mes en Samaria;


En el segundo año de Peka, hijo de Remalías, rey de Israel, comenzó a reinar Jotam, hijo de Uzías, rey de Judá.


Y durmió Azarías con sus padres, y lo sepultaron con sus padres en la ciudad de David: y Jotam su hijo reinó en su lugar.


Y aconteció que en el tercer año de Oseas, hijo de Ela, rey de Israel, comenzó a reinar Ezequías, hijo de Acaz, rey de Judá.


Y envió a Eliaquim el mayordomo, y a Sebna, el escriba, y a los ancianos de los sacerdotes, vestidos de cilicio, al profeta Isaías, hijo de Amoz.


Entonces todo el pueblo de Judá tomó a Uzías, el cual tenía dieciséis años, y lo pusieron por rey en lugar de Amasías su padre.


Los demás hechos de Uzías, primeros y postreros, los escribió el profeta Isaías, hijo de Amoz.


Veinticinco años tenía Jotam cuando comenzó a reinar, y dieciséis años reinó en Jerusalén. El nombre de su madre fue Jerusa, hija de Sadoc.


Veinte años tenía Acaz cuando comenzó a reinar, y dieciséis años reinó en Jerusalén; mas no hizo lo recto ante los ojos de Jehová, como David su padre.


Y las ofrendas fueron seiscientos bueyes y tres mil ovejas.


Entonces hablaste en visión a tu santo, y dijiste: He puesto el socorro sobre uno que es poderoso; he enaltecido a un escogido de mi pueblo.


La carga acerca de Babilonia, que vio Isaías, hijo de Amoz.


La palabra que vio Isaías, hijo de Amoz, tocante a Judá y a Jerusalén.


En aquel tiempo habló Jehová por Isaías, hijo de Amoz, diciendo: Ve, y quita el cilicio de tus lomos, y quita las sandalias de tus pies. Y lo hizo así, andando desnudo y descalzo.


Visión dura me ha sido mostrada. El prevaricador prevarica, y el destructor destruye. Sube, oh Elam; sitia, oh Media. Todo su gemido hice cesar.


Y envió a Eliaquim el mayordomo, y a Sebna el escriba, y a los ancianos de los sacerdotes, cubiertos de cilicio, al profeta Isaías, hijo de Amoz.


En aquellos días Ezequías enfermó de muerte. Y vino a él el profeta Isaías, hijo de Amoz, y le dijo: Así dice Jehová: Pon tu casa en orden, porque morirás, y no vivirás.


Súbete a la montaña alta, oh Sión, tú que traes buenas nuevas; levanta fuertemente tu voz, oh Jerusalén, tú que traes buenas nuevas; levántala, no temas; di a las ciudades de Judá: ¡He aquí vuestro Dios!


En el año que murió el rey Uzías vi yo al Señor sentado sobre un trono alto y sublime, y el borde de su vestidura llenaba el templo.


Y aconteció en los días de Acaz, hijo de Jotam, hijo de Uzías, rey de Judá, que Rezín, rey de Siria, y Peka, hijo de Remalías, rey de Israel, subieron a Jerusalén para combatirla; mas no la pudieron tomar.


Así dice Jehová de los ejércitos: No escuchéis las palabras de los profetas que os profetizan; os hacen vanos; hablan visión de su propio corazón, y no de la boca de Jehová.


Y aconteció en el año treinta, en el mes cuarto, el quinto día del mes, estando yo en medio de los cautivos junto al río de Quebar, los cielos se abrieron, y vi visiones de Dios.


La palabra de Jehová que vino a Oseas, hijo de Beeri, en días de Uzías, Jotam, Acaz y Ezequías, reyes de Judá, y en días de Jeroboam, hijo de Joás, rey de Israel.


Las palabras de Amós, que fue entre los pastores de Tecoa, las cuales vio acerca de Israel en días de Uzías, rey de Judá, y en días de Jeroboam, hijo de Joás, rey de Israel, dos años antes del terremoto.


Y ofreced sacrificio de acción de gracias con levadura, y pregonad y publicad ofrendas voluntarias; pues que así lo queréis, oh hijos de Israel, dice Jehová el Señor.


La palabra de Jehová que vino a Miqueas el morastita en días de Jotam, Acaz y Ezequías, reyes de Judá: lo que vio sobre Samaria y Jerusalén.


La carga de Nínive. Libro de la visión de Nahúm de Elcos.


Y Jehová me respondió, y dijo: Escribe la visión, y declárala en tablas, para que corra el que leyere en ella.


Y Él les dijo: Oíd ahora mis palabras: Si entre vosotros hubiere profeta de Jehová, yo le apareceré en visión, en sueños hablaré con él.


dijo el que oyó las palabras de Dios y entendió el conocimiento del Altísimo; el que vio la visión del Todopoderoso, cayendo en éxtasis, pero con sus ojos abiertos:


Dijo el que oyó las palabras de Dios, el que vio la visión del Todopoderoso, cayendo en éxtasis, pero con sus ojos abiertos:


Y cuando descendieron del monte, Jesús les mandó, diciendo: No digáis a nadie la visión, hasta que el Hijo del Hombre resucite de los muertos.


Y mientras Pedro dudaba dentro de sí qué sería la visión que había visto, he aquí, los hombres que habían sido enviados por Cornelio, que, preguntando por la casa de Simón, llegaron a la puerta.


Por lo cual, oh rey Agripa, no fui rebelde a la visión celestial,


Ciertamente no me conviene gloriarme; mas vendré a las visiones y a las revelaciones del Señor.


porque la profecía no vino en tiempo pasado por la voluntad del hombre; sino que los santos hombres de Dios hablaron siendo guiados por el Espíritu Santo.


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