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Hechos 8:22 - Biblia Reina Valera Gómez (2023)

22 Arrepiéntete, pues, de esta tu maldad, y ruega a Dios, si quizás te sea perdonado el pensamiento de tu corazón.

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

22 Arrepiéntete, pues, de esta tu maldad, y ruega a Dios, si quizá te sea perdonado el pensamiento de tu corazón;

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Biblia Nueva Traducción Viviente

22 Arrepiéntete de tu maldad y ora al Señor. Tal vez él perdone tus malos pensamientos,

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Biblia Católica (Latinoamericana)

22 Arrepiéntete de esa maldad tuya y ruega al Señor que te perdone por tus intenciones, si es posible.

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La Biblia Textual 3a Edicion

22 Arrepiéntete pues, de esta tu maldad, y ruega al Señor, por si acaso te será perdonado el pensamiento de tu corazón;

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

22 Arrepiéntete, pues, de éste tu pecado, y ruega al Señor a ver si se te perdona este mal pensamiento de tu corazón;

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Biblia Traducción en Lenguaje Actual

22-23 Claramente veo que tienes envidia, y que no puedes dejar de hacer lo malo. Tienes que dejar de hacerlo. Si le pides perdón a Dios por tus malas intenciones, tal vez te perdone.

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Hechos 8:22
23 Referencias Cruzadas  

El pensamiento del necio es pecado; y abominación a los hombres el escarnecedor.


Por tanto, oh rey, acepta mi consejo, y rompe con tus pecados haciendo justicia, y con tus iniquidades, mostrando misericordia para con los pobres; que tal vez será eso una prolongación de tu tranquilidad.


Aborreced el mal, y amad el bien, y estableced juicio en la puerta; quizá Jehová, el Dios de los ejércitos, tendrá piedad del remanente de José.


Buscad a Jehová, y vivid; no sea que Él acometa como fuego a la casa de José y la consuma, sin haber en Betel quien lo apague.


Y el maestre de la nave vino a él y le dijo: ¿Qué tienes, dormilón? Levántate, y clama a tu Dios; quizá Dios tendrá compasión de nosotros, y no pereceremos.


¿Quién sabe si se volverá y se arrepentirá Dios, y se apartará del furor de su ira, y no pereceremos?


Pero Dios, habiendo pasado por alto los tiempos de esta ignorancia, ahora demanda a todos los hombres en todo lugar, que se arrepientan;


Entonces Pedro les dijo: Arrepentíos, y bautícese cada uno de vosotros en el nombre de Jesucristo para remisión de pecados; y recibiréis el don del Espíritu Santo.


Así que, arrepentíos y convertíos, para que sean borrados vuestros pecados; para que vengan tiempos de refrigerio de la presencia del Señor,


Entonces Pedro le dijo: Tu dinero perezca contigo, porque has pensado que el don de Dios se adquiere con dinero.


Y el Señor le dijo: Levántate, y ve a la calle que se llama Derecha, y busca en casa de Judas a uno llamado Saulo, de Tarso; porque he aquí, él ora;


¿O menosprecias las riquezas de su benignidad, y paciencia y longanimidad, ignorando que la bondad de Dios te guía al arrepentimiento?


Porque la palabra de Dios es viva y eficaz, y más penetrante que toda espada de dos filos, y penetra hasta partir el alma y el espíritu, y las coyunturas y los tuétanos, y discierne los pensamientos y las intenciones del corazón.


Y le he dado tiempo para que se arrepienta de su fornicación; y no se ha arrepentido.


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