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Hechos 7:59 - Biblia Reina Valera Gómez (2023)

59 Y apedrearon a Esteban, mientras él invocaba a Dios y decía: Señor Jesús, recibe mi espíritu.

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

59 Y apedreaban a Esteban, mientras él invocaba y decía: Señor Jesús, recibe mi espíritu.

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Biblia Nueva Traducción Viviente

59 Mientras lo apedreaban, Esteban oró: «Señor Jesús, recibe mi espíritu».

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Biblia Católica (Latinoamericana)

59 Mientras era apedreado, Esteban oraba así: 'Señor Jesús, recibe mi espíritu.

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La Biblia Textual 3a Edicion

59 Y mientras apedreaban a Esteban, él invocaba y decía:° ¡Señor Jesús, recibe mi espíritu!

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

59 Mientras apedreaban a Esteban, él oraba diciendo: 'Señor Jesús, recibe mi espíritu'.

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Biblia Traducción en Lenguaje Actual

59 Mientras le tiraban piedras, Esteban oraba así: «Señor Jesús, recíbeme en el cielo.»

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Hechos 7:59
12 Referencias Cruzadas  

Vinieron entonces dos hombres, hijos de Belial, y se sentaron delante de él; y aquellos hombres de Belial atestiguaron contra Nabot delante del pueblo, diciendo: Nabot ha blasfemado a Dios y al rey. Y lo sacaron fuera de la ciudad, y lo apedrearon, y murió.


En tu mano encomiendo mi espíritu: Tú me has redimido, oh Jehová, Dios de verdad.


entonces el polvo volverá a la tierra, como era, y el espíritu volverá a Dios que lo dio.


Y sucederá que todo aquel que invocare el nombre de Jehová, será salvo; porque en el monte de Sión y en Jerusalén habrá salvación, como Jehová ha dicho, y en los que quedaren, a los cuales Jehová habrá llamado.


Entonces Jesús, clamando a gran voz, dijo: Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu. Y habiendo dicho esto, entregó el espíritu.


Y sucederá que todo aquel que invocare el nombre del Señor, será salvo.


Ahora, pues, ¿por qué te detienes? Levántate y sé bautizado; y lava tus pecados invocando el nombre del Señor.


y aun aquí tiene autoridad de los príncipes de los sacerdotes para prender a todos los que invocan tu nombre.


Y todos los que le oían estaban atónitos, y decían: ¿No es este el que asolaba en Jerusalén a los que invocaban este nombre, y a eso vino acá, para llevarlos presos ante los príncipes de los sacerdotes?


a la iglesia de Dios que está en Corinto, a los santificados en Cristo Jesús, llamados a ser santos, con todos los que en todo lugar invocan el nombre de nuestro Señor Jesucristo, Señor de ellos y nuestro.


Huye también de las concupiscencias juveniles; y sigue la justicia, la fe, la caridad, la paz, con los que invocan al Señor de corazón puro.


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