Biblia Todo Logo
La Biblia Online
- Anuncios -





Génesis 38:9 - Biblia Reina Valera Gómez (2023)

9 Y sabiendo Onán que la simiente no había de ser suya, sucedía que cuando entraba a la esposa de su hermano vertía en tierra, por no dar simiente a su hermano.

Ver Capítulo Copiar


Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

9 Y sabiendo Onán que la descendencia no había de ser suya, sucedía que cuando se llegaba a la mujer de su hermano, vertía en tierra, por no dar descendencia a su hermano.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Nueva Traducción Viviente

9 Pero Onán no estaba dispuesto a tener un hijo que no fuera su propio heredero. Por eso, cada vez que tenía relaciones sexuales con la mujer de su hermano, derramaba el semen en el suelo. Esto evitaba que ella tuviera un hijo de su hermano.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Católica (Latinoamericana)

9 Onán sabía que aquella descendencia no sería suya, y así, cuando tenía relaciones con su cuñada, derramaba en tierra el semen, para no darle un hijo a su hermano.

Ver Capítulo Copiar

La Biblia Textual 3a Edicion

9 Pero Onán, sabiendo que la descendencia no sería suya, sucedía que cuando se llegaba a la mujer de su hermano, vertía en tierra, a fin de no dar descendencia a su hermano.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Serafín de Ausejo 1975

9 Sabiendo Onán que los hijos no serían suyos, cuando se acercaba a la mujer de su hermano derramaba por tierra, para no dar descendencia a su hermano.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Traducción en Lenguaje Actual

9 Onán sabía que los hijos que tuviera con su cuñada no serían considerados suyos, sino de su hermano. Por eso, cada vez que tenía relaciones sexuales con ella procuraba no dejarla embarazada. De ese modo evitaba darle hijos a su hermano muerto.

Ver Capítulo Copiar




Génesis 38:9
11 Referencias Cruzadas  

Y desagradó en ojos de Jehová lo que hacía, y a él también le quitó la vida.


Porque la ira mata al hombre necio, y la envidia consume al ingenuo.


Cruel es la ira, e impetuoso el furor; mas ¿quién podrá sostenerse delante de la envidia?


Cuando hermanos habitaren juntos, y muriere alguno de ellos, y no tuviere hijo, la esposa del muerto no se casará fuera con hombre extraño; su cuñado entrará a ella, y la tomará por su esposa, y hará con ella parentesco.


Y será que el primogénito que ella diere a luz, se levantará en nombre de su hermano el muerto, para que el nombre de este no sea raído de Israel.


Porque nosotros también éramos en otro tiempo insensatos, rebeldes, extraviados, esclavos de concupiscencias y diversos placeres, viviendo en malicia y envidia, aborrecibles, aborreciéndonos unos a otros.


Pero si tenéis celos amargos y contención en vuestro corazón, no os jactéis, ni seáis mentirosos contra la verdad.


Porque donde hay celos y contención, allí hay confusión y toda obra perversa.


¿Pensáis que la Escritura dice en vano: El espíritu que mora en nosotros, codicia para envidia?


Y Noemí respondió: Volveos, hijas mías: ¿Para qué habéis de ir conmigo? ¿Tengo yo más hijos en el vientre, que puedan ser vuestros maridos?


Y que también he comprado para que sea mi esposa a Ruth la moabita, esposa de Mahalón, para restaurar el nombre del difunto sobre su heredad, para que el nombre del muerto no se borre de entre sus hermanos y de la puerta de su lugar. Vosotros sois testigos hoy.


Síguenos en:

Anuncios


Anuncios


¡Síguenos en WhatsApp! Síguenos