Biblia Todo Logo
La Biblia Online
- Anuncios -





Génesis 31:32 - Biblia Reina Valera Gómez (2023)

32 En quien hallares tus dioses, no viva; delante de nuestros hermanos reconoce lo que yo tuviere tuyo, y llévatelo. Jacob no sabía que Raquel los había hurtado.

Ver Capítulo Copiar


Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

32 Aquel en cuyo poder hallares tus dioses, no viva; delante de nuestros hermanos reconoce lo que yo tenga tuyo, y llévatelo. Jacob no sabía que Raquel los había hurtado.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Nueva Traducción Viviente

32 Ahora, en cuanto a tus dioses, si puedes encontrarlos, ¡que muera la persona que los haya tomado! Si encuentras alguna otra cosa que te pertenezca, identifícala delante de estos parientes nuestros, y yo te la devolveré. Pero Jacob no sabía que Raquel había robado los ídolos de familia.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Católica (Latinoamericana)

32 Pero eso sí, al que descubras que tiene en su poder tus dioses, ése morirá. En presencia de nuestros hermanos, revisa todo lo que yo tengo, y si reconoces algo tuyo, llévatelo. Pero Jacob ignoraba que Raquel había robado los ídolos.

Ver Capítulo Copiar

La Biblia Textual 3a Edicion

32 Pero aquél con quien halles tus dioses, ¡que no viva! Delante de nuestros hermanos examina qué tengo de lo tuyo, y tómalo contigo. (Porque Jacob no sabía que Raquel los había hurtado.)

Ver Capítulo Copiar

Biblia Serafín de Ausejo 1975

32 Pero aquel en quien hallares tus dioses, no quedará con vida. Busca tú mismo en presencia de nuestros hermanos, y cuanto sea tuyo, tómalo'. No sabía Jacob que Raquel los había sustraído.

Ver Capítulo Copiar




Génesis 31:32
13 Referencias Cruzadas  

Entonces Abram dijo a Lot: Que no haya contienda entre tú y yo, ni entre mis pastores y tus pastores, porque somos hermanos.


y dijo: Os ruego, hermanos míos, que no hagáis tal maldad.


Así responderá por mí mi justicia mañana cuando me viniere mi salario delante de ti; toda la que no fuere pintada ni manchada en las cabras y de color oscuro en las ovejas mías, se me ha de contar como de hurto.


Y Labán había ido a trasquilar sus ovejas: y Raquel hurtó los ídolos de su padre.


Entonces tomó a sus hermanos consigo, y fue tras él camino de siete días, y le alcanzó en el monte de Galaad.


Y ya que te ibas, porque tenías gran deseo de la casa de tu padre, ¿por qué hurtaste mis dioses?


Y Jacob respondió, y dijo a Labán: Porque tuve miedo; pues dije, que quizás me quitarías por fuerza tus hijas.


Y entró Labán en la tienda de Jacob, y en la tienda de Lea, y en la tienda de las dos siervas, y no los halló, y salió de la tienda de Lea, y vino a la tienda de Raquel.


Síguenos en:

Anuncios


Anuncios


¡Síguenos en WhatsApp! Síguenos