Ezequiel 20:5 - Biblia Reina Valera Gómez (2023)5 y diles: Así dice el Señor Jehová: El día que escogí a Israel, e hice juramento a la simiente de la casa de Jacob, y que fui conocido de ellos en la tierra de Egipto, cuando alcé mi mano a ellos y les juré, diciendo: Yo soy Jehová vuestro Dios; Ver CapítuloMás versionesBiblia Reina Valera 19605 y diles: Así ha dicho Jehová el Señor: El día que escogí a Israel, y que alcé mi mano para jurar a la descendencia de la casa de Jacob, cuando me di a conocer a ellos en la tierra de Egipto, cuando alcé mi mano y les juré diciendo: Yo soy Jehová vuestro Dios; Ver CapítuloBiblia Nueva Traducción Viviente5 Dales el siguiente mensaje de parte del Señor Soberano: “Cuando elegí a Israel —cuando me di a conocer a los descendientes de Jacob en Egipto—, hice un juramento solemne de que yo, el Señor, sería su Dios. Ver CapítuloBiblia Católica (Latinoamericana)5 Les dirás esta palabra de Yavé: Hice un juramento a la raza de Jacob, el mismo día en que elegí a Israel, me di a conocer a ellos en Egipto y les hice este juramento: Yo, Yavé, seré su Dios. Ver CapítuloLa Biblia Textual 3a Edicion5 y diles: Así dice Adonay YHVH: El día que escogí a Israel y alcé mi mano al linaje de la casa de Jacob, cuando me manifesté a ellos en Egipto, les dije con mi mano en alto: Yo soy YHVH vuestro Dios. Ver CapítuloBiblia Serafín de Ausejo 19755 y diles: 'Así dice el Señor Yahveh: el día en que elegí a Israel, con la mano en alto juré a la descendencia de Jacob, me di a conocer a ellos en el país de Egipto y con la mano en alto les juré en estos términos: yo soy Yahveh, vuestro Dios. Ver CapítuloBiblia Traducción en Lenguaje Actual5 Diles de mi parte lo que voy a contarte: »El día que yo elegí a Israel, le juré seriamente que yo sería el Dios de sus descendientes. Luego me di a conocer a ellos en Egipto, y les repetí mi juramento. Les dije que yo soy su Dios. Ver Capítulo |
Y oí al varón vestido de lino, que estaba sobre las aguas del río, el cual alzó su mano derecha y su mano izquierda al cielo, y juró por Aquél que vive por siempre, que será por tiempo, tiempos y la mitad de un tiempo. Y cuando él acabe de dispersar el poder del pueblo santo, todas estas cosas serán cumplidas.