Ezequiel 20:24 - Biblia Reina Valera Gómez (2023)24 porque no pusieron por obra mis decretos, y desecharon mis ordenanzas, y profanaron mis sábados, y tras los ídolos de sus padres se les fueron sus ojos. Ver CapítuloMás versionesBiblia Reina Valera 196024 porque no pusieron por obra mis decretos, sino que desecharon mis estatutos y profanaron mis días de reposo, y tras los ídolos de sus padres se les fueron los ojos. Ver CapítuloBiblia Nueva Traducción Viviente24 porque no obedecieron mis ordenanzas. Se burlaron de mis decretos al profanar mis días de descanso y anhelar los ídolos de sus antepasados. Ver CapítuloBiblia Católica (Latinoamericana)24 Porque no habían puesto en práctica mis leyes, habían despreciado mis mandamientos, no habían respetado mis sábados sino que sus ojos se habían vuelto hacia los sucios ídolos de sus padres. Ver CapítuloLa Biblia Textual 3a Edicion24 porque no pusieron por obra mis decretos, sino que desecharon mis estatutos y profanaron mis shabbatot, pues sus ojos se les fueron tras los ídolos de sus padres. Ver CapítuloBiblia Serafín de Ausejo 197524 porque no habían cumplido mis normas, habían despreciado mis leyes y profanado mis sábados, y sus ojos se habían ido en pos de los ídolos de sus padres. Ver CapítuloBiblia Traducción en Lenguaje Actual24 porque ellos no obedecieron mis mandamientos ni me adoraron el día sábado, sino que siguieron adorando a los ídolos malolientes que adoraron sus antepasados. Ver Capítulo |
Mas se rebeló contra mí la casa de Israel en el desierto; no anduvieron en mis ordenanzas, y desecharon mis decretos, los cuales el hombre que los hiciere, vivirá por ellos; y mis sábados profanaron en gran manera; dije, por tanto, que había de derramar sobre ellos mi ira en el desierto para consumirlos.
Y los que de vosotros escapen, se acordarán de mí entre las naciones adonde serán llevados cautivos; porque estoy quebrantado a causa de su corazón fornicario que se apartó de mí, y a causa de sus ojos, que se prostituyen tras sus ídolos; y se avergonzarán de sí mismos, a causa de los males que hicieron en todas sus abominaciones.