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Deuteronomio 8:8 - Biblia Reina Valera Gómez (2023)

8 una tierra de trigo y cebada, y de viñas, de higueras y de granados; tierra de olivos, de aceite y de miel;

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

8 tierra de trigo y cebada, de vides, higueras y granados; tierra de olivos, de aceite y de miel;

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Biblia Nueva Traducción Viviente

8 Es una tierra de trigo y cebada, de vides, higueras y granadas, de aceite de oliva y miel.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

8 tierra de trigo y de cebada, de viñas e higueras, de granados y olivos, tierra de aceite y miel;'

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La Biblia Textual 3a Edicion

8 Tierra de trigo y de cebada, de vides, de higueras y granados, tierra de aceite, de olivas y de miel.

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

8 tierra de trigo, de cebada, de viñedos, de higueras y de granados; tierra de olivares, de aceite y de miel;

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Biblia Traducción en Lenguaje Actual

8 Esa tierra produce trigo, cebada, higos, uvas, granados y aceitunas, y hay también mucho aceite y mucha miel.

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Deuteronomio 8:8
23 Referencias Cruzadas  

Atando a la vid su pollino, y a la cepa el hijo de su asna, lavó en el vino su vestidura, y en la sangre de uvas su manto:


Y ellos entraron hasta el medio de la casa, como que iban a llevar trigo, y le hirieron en la quinta costilla. Y Recab y Baana su hermano escaparon.


Y Salomón daba a Hiram veinte mil coros de trigo para el sustento de su familia, y veinte coros de aceite puro; esto daba Salomón a Hiram año tras año.


Hasta que yo venga, y os lleve a una tierra como la vuestra, tierra de grano y de vino, tierra de pan y de viñas, tierra de aceite de olivas, y de miel; y viviréis, y no moriréis. No escuchéis a Ezequías, porque os engaña cuando dice: Jehová nos librará.


Él pone en tus términos la paz; te sacia con lo mejor del trigo.


Él los hubiera alimentado con lo mejor del trigo; y con miel de la roca te hubiera saciado.


Acontecerá también en aquel tiempo, que el lugar donde había mil viñas que valían mil siclos de plata, será para los espinos y cardos.


Y os metí en tierra de abundancia, para que comieseis su fruto y su bien; mas entrasteis, y contaminasteis mi tierra, e hicisteis abominable mi heredad.


Y comerán tu mies y tu pan, que habían de comer tus hijos y tus hijas; comerán tus ovejas y tus vacas, comerán tus viñas y tus higueras; y a espada destruirán tus ciudades fuertes en que tú confías.


Judá, y la tierra de Israel, eran tus mercaderes; con trigos de Minit y Panag, miel, aceite y resina comerciaban en tu mercado.


Y la tierra responderá al trigo, y al vino, y al aceite, y ellos responderán a Jezreel.


Y ella no reconoció que yo le daba el trigo, el vino y el aceite, y que les multipliqué la plata y el oro que ofrecían a Baal.


Y cada uno se sentará debajo de su vid y debajo de su higuera, y no habrá quien los amedrente; porque la boca de Jehová de los ejércitos lo ha hablado.


Aunque la higuera no florezca, ni haya fruto en las viñas; aunque falte el fruto del olivo, y los labrados no den mantenimiento; y las ovejas sean quitadas del redil, y no haya vacas en los corrales;


Y llegaron hasta el Arroyo de Escol, y de allí cortaron un sarmiento con un racimo de uvas, el cual trajeron dos en un palo, y de las granadas y de los higos.


Recogieron, pues, y llenaron doce cestas de pedazos, que de los cinco panes de cebada sobraron a los que habían comido.


Un muchacho está aquí que tiene cinco panes de cebada y dos pececillos; pero ¿qué es esto entre tantos?


Lo hizo subir sobre las alturas de la tierra, y comió los frutos del campo, e hizo que chupase miel de la roca, y aceite del duro pedernal;


mantequilla de vacas y leche de ovejas, con grosura de corderos, y carneros de Basán; también machos cabríos, con lo mejor del trigo; y bebiste la sangre pura de la uva.


Oye pues, oh Israel, y cuida de ponerlos por obra, para que te vaya bien, y seáis multiplicados, como te ha prometido Jehová Dios de tus padres, en la tierra que destila leche y miel.


Porque Jehová tu Dios te introduce en la buena tierra, tierra de arroyos, de aguas, de fuentes y de abismos que brotan de los valles y los collados;


una tierra en la cual no comerás el pan con escasez, no te faltará nada en ella; tierra que sus piedras son hierro, y sacarás bronce de sus collados.


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