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Deuteronomio 21:18 - Biblia Reina Valera Gómez (2023)

18 Cuando alguno tuviere hijo contumaz y rebelde, que no obedeciere a la voz de su padre ni a la voz de su madre, y habiéndolo castigado, no les obedeciere;

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

18 Si alguno tuviere un hijo contumaz y rebelde, que no obedeciere a la voz de su padre ni a la voz de su madre, y habiéndole castigado, no les obedeciere;

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Biblia Nueva Traducción Viviente

18 »Supongamos que un hombre tiene un hijo terco y rebelde, que no quiere obedecer ni a su padre ni a su madre, a pesar de que ellos lo disciplinan.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

18 Si un hombre tiene un hijo rebelde y desvergonzado, que no atiende lo que mandan su padre o su madre, ni los escucha cuando lo corrigen,

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La Biblia Textual 3a Edicion

18 Cuando un hombre tenga un hijo terco y rebelde, que no atiende la voz de su padre ni la voz de su madre, y lo tratan de corregir pero no les obedece,

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

18 Si un hombre tiene un hijo indócil y rebelde, que no quiere escuchar la voz de su padre ni la de su madre, ni les presta atención cuando lo corrigen,

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Biblia Traducción en Lenguaje Actual

18 »Si alguno de ustedes tiene un hijo terco y rebelde, que no obedece a su padre ni a su madre aunque lo castiguen, hay que hacer lo siguiente:

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Deuteronomio 21:18
31 Referencias Cruzadas  

Yo le seré a él padre, y él me será a mí hijo. Y si él hiciere mal, yo le castigaré con vara de hombres, y con azotes de hijos de hombres.


Honra a tu padre y a tu madre, para que tus días se alarguen en la tierra que Jehová tu Dios te da.


Y el que hiriere a su padre o a su madre, ciertamente morirá.


Y el que maldijere a su padre o a su madre, ciertamente morirá.


Oye, hijo mío, la instrucción de tu padre, y no dejes la ley de tu madre:


El que detiene su vara, a su hijo aborrece; pero el que lo ama, desde temprano lo corrige.


El necio desprecia la instrucción de su padre; mas el que escucha la reprensión, es prudente.


Castiga a tu hijo en tanto que hay esperanza, y no dejes que tu alma se detenga por causa de su llanto.


El que maldice a su padre o a su madre, su lámpara será apagada en oscuridad tenebrosa.


La necedad está ligada al corazón del muchacho; mas la vara de la corrección la alejará de él.


El que roba a su padre o a su madre, y dice que no es maldad, compañero es del hombre destructor.


Corrige a tu hijo, y te dará descanso, y dará deleite a tu alma.


Hay generación que maldice a su padre, y a su madre no bendice.


El ojo que se burla de su padre y menosprecia el obedecer a su madre, los cuervos del valle lo sacarán, y los aguiluchos lo comerán.


Oíd, cielos, y escucha tú, tierra; porque habla Jehová: Crié hijos y los engrandecí, y ellos se rebelaron contra mí.


¿Para qué habéis de ser castigados aún? ¿Todavía os rebelaréis? Toda cabeza está enferma, y todo corazón doliente.


Ciertamente he oído a Efraín lamentarse así: Me azotaste, y castigado fui como novillo indómito. Conviérteme y seré convertido; porque tú eres Jehová mi Dios.


Pero este pueblo tiene un corazón falso y rebelde; se volvieron y se fueron.


Oh Jehová, ¿no miran tus ojos a la verdad? Los azotaste, y no les dolió; los consumiste, pero no quisieron recibir corrección; endurecieron sus rostros más que la piedra, no quisieron arrepentirse.


Despreciaron en ti al padre y a la madre; al extranjero trataron con violencia en medio de ti; y despojaron en ti al huérfano y a la viuda.


En tu suciedad perversa padecerás; porque te limpié, y tú no te limpiaste de tu suciedad; nunca más te limpiarás, hasta que yo haga que mi ira repose sobre ti.


Cada uno temerá a su madre y a su padre, y mis sábados guardaréis: Yo soy Jehová vuestro Dios.


Y la hija de cualquier sacerdote, si se profana como ramera, a su padre profana, quemada será al fuego.


entonces su padre y su madre lo tomarán, y lo sacarán a los ancianos de su ciudad, y a la puerta de su ciudad;


Maldito el que deshonrare a su padre o a su madre. Y dirá todo el pueblo: Amén.


Reconoce asimismo en tu corazón, que como castiga el hombre a su hijo, así Jehová tu Dios te castiga.


Y le mostraré que yo juzgaré su casa para siempre, por la iniquidad que él sabe; porque sus hijos se han envilecido, y él no los ha estorbado.


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