Biblia Todo Logo
La Biblia Online
- Anuncios -





Apocalipsis 22:3 - Biblia Reina Valera Gómez (2023)

3 Y no habrá más maldición; y el trono de Dios y del Cordero estará en ella, y sus siervos le servirán;

Ver Capítulo Copiar


Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

3 Y no habrá más maldición; y el trono de Dios y del Cordero estará en ella, y sus siervos le servirán,

Ver Capítulo Copiar

Biblia Nueva Traducción Viviente

3 Ya no habrá más maldición sobre ninguna cosa, porque allí estará el trono de Dios y del Cordero, y sus siervos lo adorarán.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Católica (Latinoamericana)

3 No habrá ya maldición alguna; el trono de Dios y del Cordero estará en la ciudad, y sus servidores le rendirán culto.

Ver Capítulo Copiar

La Biblia Textual 3a Edicion

3 Y ya no habrá más maldición,° sino que el trono de Dios y del Cordero estará en ella, y sus siervos le servirán,

Ver Capítulo Copiar

Biblia Serafín de Ausejo 1975

3 Ya no habrá anatema contra nadie, se asentará en ella el trono de Dios y del Cordero. Sus siervos le darán culto,

Ver Capítulo Copiar

Biblia Traducción en Lenguaje Actual

3 En la ciudad no habrá nada ni nadie que desagrade a Dios. Allí estará el trono de Dios y del Cordero, y los servidores de Dios lo adorarán.

Ver Capítulo Copiar




Apocalipsis 22:3
20 Referencias Cruzadas  

Me mostrarás la senda de la vida: Plenitud de gozo hay en tu presencia; delicias en tu diestra para siempre.


En cuanto a mí, yo en justicia veré tu rostro; quedaré satisfecho cuando despierte a tu semejanza.


Regocíjate y canta, oh moradora de Sión: porque grande es en medio de ti el Santo de Israel.


Ciertamente volverán los redimidos de Jehová, volverán a Sión cantando, y gozo perpetuo habrá sobre sus cabezas; tendrán gozo y alegría, y el dolor y el gemido huirán.


Y estará en ellos mi tabernáculo, y yo seré su Dios, y ellos serán mi pueblo.


En derredor tendrá dieciocho mil cañas. Y el nombre de la ciudad desde aquel día será, Jehová está allí.


Y hombres habitarán en ella, y no habrá allí más destrucción; sino que Jerusalén será habitada confiadamente.


Y su señor le dijo: Bien hecho, siervo bueno y fiel, sobre poco has sido fiel, sobre mucho te pondré; entra en el gozo de tu señor.


Entonces dirá también a los de la izquierda: Apartaos de mí, malditos, al fuego eterno preparado para el diablo y sus ángeles.


Si alguno me sirve, sígame; y donde yo estoy, allí también estará mi servidor. Si alguno me sirve, mi Padre le honrará.


Si Dios es glorificado en Él, Dios también le glorificará en sí mismo; y enseguida le glorificará.


Y si me fuere y os preparare lugar, vendré otra vez, y os tomaré a mí mismo; para que donde yo estoy, vosotros también estéis.


Padre, aquellos que me has dado, quiero que donde yo estoy, también ellos estén conmigo; para que vean mi gloria que me has dado; porque me has amado desde antes de la fundación del mundo.


Maldito el que no confirmare las palabras de esta ley para cumplirlas. Y dirá todo el pueblo: Amén.


y aclamaban en alta voz, diciendo: Salvación a nuestro Dios que está sentado sobre el trono, y al Cordero.


Después de estas cosas miré, y he aquí una gran multitud, la cual ninguno podía contar, de todas las naciones y tribus y pueblos y lenguas, que estaban delante del trono y en la presencia del Cordero, vestidos de ropas blancas, y palmas en sus manos;


Síguenos en:

Anuncios


Anuncios


¡Síguenos en WhatsApp! Síguenos