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2 Samuel 14:2 - Biblia Reina Valera Gómez (2023)

2 envió Joab a Tecoa, y tomó de allá una mujer astuta, y le dijo: Yo te ruego que finjas tener duelo, y te vistas de ropas de luto, y no te unjas con óleo, antes sé como una mujer que por mucho tiempo ha estado de duelo por algún muerto;

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

2 envió Joab a Tecoa, y tomó de allá una mujer astuta, y le dijo: Yo te ruego que finjas estar de duelo, y te vistas ropas de luto, y no te unjas con óleo, sino preséntate como una mujer que desde mucho tiempo está de duelo por algún muerto;

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Biblia Nueva Traducción Viviente

2 Así que mandó llamar a una mujer de Tecoa que tenía fama de ser muy sabia. Le dijo: «Finge que estás de duelo; ponte ropa de luto y no uses lociones. Actúa como una mujer que ha estado de duelo por mucho tiempo.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

2 y mandó buscar a Tecoa, una mujer astuta: 'Oyeme bien, le dijo, vas a ponerte ropa de luto; no te perfumarás y te comportarás como una mujer que está de luto mucho tiempo por un difunto.

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La Biblia Textual 3a Edicion

2 Y Joab envió a Tecoa y tomó de allá una mujer astuta, y le dijo: Finge ahora estar de luto, y ponte ropas de duelo y no te unjas con óleo, de modo que parezcas como una mujer que ha estado muchos días haciendo luto por un muerto.

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

2 mandó gente a Tecoa para que le trajeran una mujer perspicaz, a la que le dijo: 'Finge que estás de duelo, ponte ropas de luto y no te perfumes con óleo, como si fueras una mujer que de mucho tiempo atrás guarda luto por un difunto.

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Biblia Traducción en Lenguaje Actual

2 así que mandó traer de Tecoa a una mujer muy astuta, y le dijo: «Quiero que te vistas como si estuvieras de luto por la muerte de un hijo.

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2 Samuel 14:2
17 Referencias Cruzadas  

Entonces ella se levantó, y se fue; y se quitó el velo de sobre sí, y se vistió las ropas de su viudez.


Y oyendo la esposa de Urías que su marido Urías había muerto, hizo duelo por su marido.


Entonces David se levantó de tierra, y se lavó y se ungió, y cambió sus ropas, y entró a la casa de Jehová y adoró. Y después vino a su casa, y cuando pidió, pusieron pan delante de él, y comió.


Entonces una mujer sabia dio voces en la ciudad, diciendo: Oíd, oíd; os ruego que digáis a Joab que venga acá, para que yo hable con él.


Heles paltita, Ira, hijo de Iques, tecoíta;


y dijo Jeroboam a su esposa: Levántate ahora, disfrázate, para que no te conozcan que eres la esposa de Jeroboam, y ve a Silo; que allá está el profeta Ahías, el que me dijo que yo había de ser rey sobre este pueblo.


Mas Jehová había dicho a Ahías: He aquí que la esposa de Jeroboam vendrá a consultarte por su hijo, que está enfermo; así y así le has de responder; pues será que cuando ella viniere, vendrá disfrazada.


Y edificó a Belén, a Etam, a Tecoa,


Y se levantaron muy de mañana y salieron al desierto de Tecoa. Y mientras ellos salían, Josafat, estando en pie, dijo: Oídme, Judá y moradores de Jerusalén. Creed en Jehová vuestro Dios, y estaréis seguros; creed a sus profetas y seréis prosperados.


Después de ellos los tecoítas repararon otro tramo, frente a la gran torre sobresaliente, y hasta el muro de Ofel.


E inmediato a ellos restauraron los tecoítas; pero sus nobles no prestaron su cerviz a la obra de su Señor.


Y el vino que alegra el corazón del hombre, el aceite que hace lucir el rostro, y el pan que sustenta el corazón del hombre.


En todo tiempo sean blancas tus vestiduras, y nunca falte ungüento sobre tu cabeza.


Hijos de Benjamín, reuníos para huir de en medio de Jerusalén, y tocad trompeta en Tecoa, y poned señal de fuego en Bet-haquerem; porque del norte se ve venir el mal, y gran destrucción.


Las palabras de Amós, que fue entre los pastores de Tecoa, las cuales vio acerca de Israel en días de Uzías, rey de Judá, y en días de Jeroboam, hijo de Joás, rey de Israel, dos años antes del terremoto.


Pero tú, cuando ayunes, unge tu cabeza y lava tu rostro;


Te lavarás pues, y te ungirás, y te pondrás tu vestido y bajarás a la era; pero no te darás a conocer al varón hasta que él haya acabado de comer y de beber.


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